ESCARBANDO EN LAS RAÍCES FAMILIARES EN HISTORIA DE JULIÁN PÉREZ HUARANCCA

0
3513

El laureado escritor ayacuchano Julián Pérez Huarancca publicó su novela Historia (Ediciones Achawata, 2021) en las postrimerías del confinamiento por el COVID-19, pero, por ciertas razones, no pude conseguir el libro entonces. Por cuestiones del azar, hace unos meses llegó a mis manos y, con el rótulo que le puso una vendedora a esa novela (“la obra más ambiciosa de su autor”), recién pude terminar de leerla en un par de días.

Aunque tiene fama de buen escritor, Julián Pérez Huarancca también es conocido por su carácter irreverente, explosivo y cuestionador. Al menos en Huamanga ha tenido ciertos problemas por ello. Esta última novela revela ese ánimo desmitificador que ha mantenido en su postura intelectual, ya que en ciertas páginas de la obra (de las 450 que en total tiene) hace burla e, incluso, a veces insulta a los historiadores académicos. Valga la paráfrasis, llega a afirmar: “Ellos investigan, pero no indagan”.

En ese sentido, esta novela es una “historia personal y literaria” de cuatro generaciones de una familia ayacuchana, cuyo pasado abarca las luchas independentistas entre patriotas y realistas, ciertas batallas en la Guerra con Chile (con la participación de bandoleros y guerrilleros especializados, por ejemplo) y la violencia política de los años ochenta en nuestro país. Es decir, como los escritores con grandes ambiciones escriturales, busca vincular una “historia familiar” con la “historia oficial de un país”.

Yo, que admiro la obra de Julián Pérez Huarancca, pues me gustaron Retablo (2004), Criba (2014) y Anamorfosis (2017), entré con muchas expectativas a esta novela. Al inicio, las primeras páginas me parecieron poco relevantes; sin embargo, finalizando el primer capítulo de la primera parte (de las cuatro en total), que es algo extenso, leí una escena brutal propia de las épocas de guerra entre los hombres.

Así fue como me acostumbré, o más bien volví a entender, la prosa de este autor, que tiene un estilo particular y que evoca los paisajes ayacuchanos o altoandinos. Por ello, me embarqué en la aventura de su lectura. Así, ya atrapado por las peripecias y vicisitudes de Cayetano Quiroz (un personaje de apertura que fue un montonero de la guerra independentista del Perú), Ildefonso Waranqa (cuyo apelativo de guerra es Puka Toro y es uno de los personajes centrales por pertenecer al linaje familiar del autor) y Petronila Maqerwa (también un personaje clave), la lectura ganó en agilidad y resultó enormemente placentera.

Según una de las teorías del autor, la “historia oficial” es muy diferente de “la historia popular” que manejan los “verdaderos protagonistas importantes”. Por eso, parafraseando lo que sostiene el narrador de la novela, los personajes que marcaron el curso de la historia del país fueron aquellos que “no aparecen en los documentos históricos”, que “no están en los libros” y que “son anónimos o solo conocidos por los pobladores que fueron testigos de sus hazañas”. Entre esos protagonistas están los familiares del autor, quien, como una especie de Inca Garcilaso de la Vega, busca reivindicar a los suyos.

En la trama de la novela, existen pasajes épicos y trágicos protagonizados por personajes que participaron en batallas, masacres, torturas y otros terribles rostros de las convulsiones bélicas sufridas en los países en guerra. Es una especie de “historia otra” que busca ser validada mediante una novela con aires de literatura histórica. Por ello, muchas veces el narrador de la obra ataca a los “académicos de oficina”.

Cuando le preguntaron en la revista Buen Salvaje a Julián Pérez Huarancca si se consideraba un escritor andino, sostuvo: “Me considero simplemente un escritor. En todo caso, más que andino, yo soy un escritor emergente. Muchos de los escritores llamados ‘andinos’ escriben para la hegemonía. Operan desde una fantasía, aquella que alberga la creencia de que la región andina es otro Perú, que la racionalidad andina es distinta a la occidental, en el fondo, distinta a cualquier racionalidad humana. Los intelectuales de la hegemonía pretenden y quieren que los escritores del supuesto mundo andino piensen así y escriban de eso”.

Tal vez esta novela de Julián Pérez Huarancca sea una validación de sus afirmaciones. Con una prosa castiza y culta (aunque, como buen corrector de estilo, encontré ciertos errores ortotipográficos o “fallas de imprenta”, como las llaman, en esta novela), lo andino está presente en el contexto geográfico y, a ratos, en la cosmovisión existencial de los protagonistas, quienes actúan como tales. Y como yo también podría dar fe, “toda buena literatura es universal”; pero, valga la aclaración, como diría Harold Bloom, “toda buena literatura refleja el espíritu de una época”.

Como nos tiene acostumbrados, el estilo de Julián Pérez Huarancca utiliza un lenguaje poético y narrativo que mezcla español con elementos del quechua, incorporando términos y giros idiomáticos propios de la región andina. Sin embargo, es, en esencia, un autor muy castizo. Además, retrata las desigualdades sociales y económicas, exponiendo las injusticias que afectan a los sectores más vulnerables de la sociedad peruana, especialmente a los campesinos y las comunidades indígenas. Por ello, podría afirmar que, en la actualidad, es uno de los mejores escritores del país, alguien que todos deberían conocer.

====================

Francois Villanueva Paravicino

Escritor, corrector de estilo, columnista y amante de los libros. Estudió Literatura y cursó la maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Autor de Cuentos del Vraem (2017), El cautivo de blanco (2018), Los bajos mundos (2018), Cementerio prohibido (2019), Sacrificios bajo la luna (2022), Los placeres del silencio (2023) y Operación Catástrofe (2024). Ha sido distinguido en diferentes certámenes literarios, tanto nacionales como internacionales.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí