Este martes 18 de febrero, a partir de las cinco de la tarde, en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCH), presentaremos, junto con los docentes y escritores José Luis Loayza Flores y Ronald Edison Pérez Rondinel, la antología AEDOS – Tres poetas ayacuchanos (Editorial Apogeo, 2025). El evento estará amenizado con música ayacuchana y hip hop.

La antología reúne diversas composiciones líricas que exaltan la poesía, el arte, la música, el amor, la vida y las pasiones y sentimientos más profundos del ser humano. Durante la presentación, el libro estará disponible a un precio de diez soles. Los comentarios estarán a cargo de los escritores Pedro Olórtegui, Martha Pajares y Scarlett Sierra Guerra. El maestro de ceremonias será el poeta John Ángeles Cotillo. ¡Están cordialmente invitados!

El fin de semana pasado me sumergí en la lectura de las memorias de John Dos Passos, Años inolvidables (1966), un libro que, como toda obra sobre la vida de escritores reales y talentosos, contiene información valiosa sobre sus contemporáneos, sus obras, sus secretos, sus vicios, sus defectos y sus impresiones sobre cada uno de ellos. Al igual que en las memorias de Mario Vargas Llosa, en este libro desfilan escritores, dramaturgos, periodistas, poetas, críticos literarios, familiares, amigos y un sinfín de personajes que acompañaron a John Dos Passos en la aventura de su vida.

Descubrí a John Dos Passos gracias a La verdad de las mentiras. Ensayos sobre la novela moderna (1993), una de mis lecturas fundamentales en mis primeros años universitarios. En ese libro se recomendaban las grandes novelas de las que nuestro Nobel peruano aprendió para escribir obras ambiciosas y mantener su conocida disciplina. Entre esas novelas destaca Manhattan Transfer (1925), un libro fenomenal que, mediante bloques narrativos diversos, retrata las vidas de personajes de distintos estratos sociales: obreros, empresarios, burgueses, profesionales, escritores y periodistas, entre otros.

Leí Manhattan Transfer con gran placer, lo que me motivó a profundizar en la obra de este extraordinario escritor. En mi biblioteca personal, ya fuera por casualidad o por los “azares dirigidos” de los que hablaba Octavio Paz, encontré Años inolvidables, que devoré en un par de días. Los libros de memorias, cartas y diarios de escritores siempre resultan interesantes y reveladores, pues permiten conocer más sobre sus procesos creativos, su poética, sus intereses y pasiones, aquello que los impulsa como artistas de la palabra.

En las primeras páginas del libro se relatan las lecturas iniciales de John Dos Passos, que incluyeron a Victor Hugo, Alejandro Dumas (padre), Emilio Salgari, Dostoievski, Walt Whitman y Rousseau, entre otros. En un pasaje destacado sobre su viaje a Inglaterra durante su juventud, Dos Passos escribe: “En Inglaterra había encontrado hombres que podían hablar de Cicerón y Demóstenes sin afectación. Julio César y Lord Bacon eran parte de su mundo, y no rarezas soñadas por un abogado estrafalario de origen extranjero”.

El libro también describe su infancia acomodada, en la que recibió clases particulares de francés y griego, entre otras disciplinas, junto con sus familiares. Gracias a su dominio del francés, ayudó a varios amigos a traducir sus libros a ese idioma. Un dato curioso es que Dos Passos asegura que ni él ni sus amigos escritores carecieron de dinero en sus primeros años, pues siempre vivieron cómodamente.

Entre las páginas de Años inolvidables, se menciona su temprana amistad con E. E. Cummings, quien era considerado una celebridad entre los jóvenes, así como sus lazos con Scott Fitzgerald y Zelda, a quienes describe como la pareja más popular entre los artistas y escritores de la época. Su gran admiración por Ernest Hemingway también queda reflejada en el libro, donde lo reconoce como un referente entre su círculo de amigos. Dos Passos conocía muy bien a todos ellos, al punto de conocer sus secretos más íntimos.

Al referirse a Fiesta (1926), la novela de Hemingway que narra las aventuras y bohemias de él y sus amigos en Europa, especialmente en España, Dos Passos menciona que el libro combina hechos reales con episodios ficticios, donde estos últimos son los que más predominan. Un detalle interesante es que desconocía la enfermedad de Zelda Fitzgerald, quien, según la psiquiatría moderna, habría padecido de trastorno bipolar en sus momentos más críticos.

El libro también relata los viajes de Dos Passos por Europa y África durante las guerras mundiales, donde vivió experiencias extremas, como pasar días sin comer o dormir a la intemperie. Incluso estuvo a punto de ser ejecutado tras ser acusado de espía o infiltrado. En una de sus aventuras en Rusia, antes de la Guerra Fría, entabla una breve y tensa conversación en una taberna con un ruso que, tras consultarlo en un diccionario ruso-inglés, lo saluda efusivamente al enterarse de que era norteamericano. Años inolvidables está repleto de pasajes memorables que todo escritor, aspirante a escritor, lector o amante de los libros debería conocer. La invitación está hecha.

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Francois Villanueva Paravicino

Escritor, corrector de estilo, columnista y amante de los libros. Estudió Literatura y cursó la maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Autor de Cuentos del Vraem (2017), El cautivo de blanco (2018), Los bajos mundos (2018), Cementerio prohibido (2019), Sacrificios bajo la luna (2022), Los placeres del silencio (2023) y Operación Catástrofe (2024). Ha sido distinguido en diferentes certámenes literarios, tanto nacionales como internacionales.

 

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