Emiliano Oré, candidato al Senado por Cooperación Popular en abril pasado, emite discurso temerario en Arequipa.
Cuando se normaliza el verbo “matar” o se habla como si nada de “colgar cabezas”, el paso hacia la acción puede ser corto. En el Perú, donde el recuerdo del terrorismo de los años 80 y 90 aún duele, estas expresiones no suenan inocentes. Pese a ello, sectores de la izquierda radical en las regiones continúan en su afán de normalizar el discurso violento en el país.
Entre el 5 y 6 de septiembre se realizó el Encuentro de la Macrorregión Sur en Arequipa, el primero después de la campaña electoral. Participaron activistas de Arequipa, Cusco, Puno, Apurímac, Moquegua y otras regiones. El espacio terminó convertido en tribuna de amenazas entre la virtualidad y la presencialidad.
En una de las sesiones virtuales, algunos participantes cruzaron la línea entre la crítica política y la apología de la violencia. Con cámaras apagadas, pero micrófonos abiertos, se escucharon frases que llamaban a asesinar a la presidenta de la República, Keiko Fujimori.
Estas conversaciones fueron registradas por uno de los asistentes, su radicalismo disgustó a propios y ajenos. Perú21 accedió a la grabación realizada por uno de los participantes.
‘Me iría feliz a la cárcel’
“¿Usted cree que si eliminamos a Keiko Fujimori, el pueblo no nos va a felicitar? Yo tranquilo me iría feliz a la cárcel 500 años de haber limpiado al Perú de una desgracia”, dice Emiliano Oré Rojas desde su cuenta de Zoom.
Oré Rojas, conocido en Apurímac como “Pepe Chanka” o “Paiche”, carga con un pasado turbio. Tiene una condena por difamación y calumnia contra la hermana de un exgobernador regional. Es recordado por fustigar a medios de comunicación e insultar a periodistas que no replican su discurso.
En su Hoja de Vida registrada en el JNE, cuando intentó postular al Senado este año con el partido de Yonhy Lescano (Cooperación Popular), se consignaron dos sentencias condenatorias en su contra por delitos de peligro común y usurpación.
Y se sigue escuchando a Oré insistir en su discurso. “Eso no significa que seamos terroristas; significa que somos patriotas, vuelvo a repetir. Hay muchas maneras… he conversado en círculos de amigos de costa, sierra y selva, ellos también se ponen a pensar ¿por qué nos dejamos matar, por qué no podemos hacer lo mismo? Es cuestión de analizarlo”.
Pero no fue el único en hablar en esos términos. Los dichos de Oré fueron replicados por una mujer que se identificaba como Sabina. Ella criticó a los hombres por ser “gallinas” que solo hablan y no actúan. Su discurso escaló aún más la violencia: “A quien tienen que matar primero es a Montesinos. Si no matan a Montesinos, esta plaga va a seguir avanzando”.
El encuentro fue organizado por Jesús Paredes Zegarra, moqueguano que se presenta como presidente del Frente Anticorrupción de Moquegua. En el video de invitación enviado por WhatsApp se hablaba de defensa de derechos y soberanía, pero también de rechazo al “injerencismo norteamericano e israelí” y al “colonialismo angloamericanosionista”. El evento concluyó con más radicalismo: la quema de la bandera de Estados Unidos en un parque de Arequipa.
Este diario intentó comunicarse con Paredes, organizador del encuentro. Se le llamó a su número de celular que termina en 569, de igual manera se le escribió vía Whatsapp. No hubo respuesta hasta el cierre de esta edición.
‘NO SOLO ES POLÉMICO’
Para el exjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) y de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote), Max Anhuamán, este no es solo un audio polémico. “Es un registro de voluntad de asesinato político disfrazado de patriotismo”.
“Desde el punto de vista de Inteligencia, el valor del material no está en el escándalo mediático. Está en tres hechos simultáneos: La amenaza explícita contra un jefe de Estado, la incitación en un grupo cerrado y la normalización de la inmolación y el sicariato como patriotismo”, sostiene Anhuamán.
La violencia llama a la violencia, los políticos tienen una enorme responsabilidad, si un fanático les toma la palabra, la responsabilidad será compartida. No se puede inducir a un crimen impunemente.
Fte: Perú21



