Carlos Iván Landa Kerschbaumer
En Apurímac y sus siete provincias, la pugna por el sillón regional es intensa, pero solo tres candidatos son los que alcanzan aclamación y esperanzas, de ser algunos de ellos, los que en definitiva alcancen los laureles políticos en señal de triunfo, colóquelos usted en el orden de sus preferencias: se trata de: Percy Godoy Medina, Elvin Díaz Tello y Omar Merino López.
El primero de ellos viene de una gestión política vecinal, el segundo de las canteras de línea del estado y el tercero del ámbito congresal, los tres con experiencia política convencional, lo que los hace ubicarse en lugares expectantes de la vida nacional con trascendeencia local, de ahí, que tienen espaldas suficientes para realizar una buena gestión, de lograr ser electos.
Empero la competencia electoral no solo se circunscribe en un proceso regional, porque existen candidatos para todos los gustos, que incluye el ámbito de los gobiernos locales en todo el país, en estos momentos no podemos referirnos a todos los que postulan pero sí a los candidatos a alcaldes distritales y provinciales, donde los favoritismos están marcados.
En el tema doméstico del valle de Chumbao, el exalcalde de Talavera, Abel Serna Herrera, párece tener todos los boletos comprados para hacerse del triunfo en el distrito de Andahuaylas, que además tiene cobertura provincial, y es el eje donde confluyen las demás municipalidades distritales, desde ahí se generan los proyectos colectivos de carácter social.
Si ponemos sobre la balanza a los candidatos a alcaldes distritales, no cabe duda que Sabino Portillo, tiene muchas posibilidades en San Jerónimo, lo que demuestra que Frente Esperanza ha sabido elegir buenos candidatos, en la provincial Hatariy tiene un buen candidato en Adriel Reynoso, en Talavera, la cosa va a estar peleada, por el arraigo político.
A pesar del predicamento programático, y todo lo que puedan decir ellos, para engatusar y encandilar a los electores, lo cierto es que las mañas y el floro, juegan con bastante éxito en la consulta política, mientras las normas no digan lo contrario, las ofertas generarán adicción y romance, se extienden los brazos y se festeja los estímulos para sentir la fragancia del líder.
Se han hecho muchos intentos para evitar alicientes materiales y que la población los justifique con votos, luego de análisis sesudo del candidato, pero más puede las dádivas que la verborrea, porque vivimos en un país dispuesto al aplauso, a quien ofrezca más, no triunfa el que habla de crisis y pesares, votan por aquellos que encuentran la luz al fondo del túnel.
Con una población hecha a la indiferencia con su propia salud, sin tomar en cuenta la crisis política actual, los políticos tienen que encontrar estrategias positivas para salir delante de los avataes de nuestra realidad, las medidas a asumir deben orientarse generar confianza y consensos entre las fuerzas políticas , donde la alternancias ideológicas marcan posiciones.

