Hace más de diez años, un amigo poeta por vocación y docente por formación me vendió, a un precio módico, los dos tomos de Poesía junta (Biblioteca del Mar, 2012), la obra reunida hasta entonces del maestro Marco Martos. En aquella época yo ejercía como editor de un diario y compartía con él largas jornadas de bohemia, conversaciones literarias y encuentros culturales en la Asociación de Escritores de Ayacucho (AEDA). Mi amigo trabajaba en colegios e institutos, mientras que yo intentaba conciliar el periodismo con la pasión por la literatura. Conociendo ya la dimensión intelectual y artística de quien fuera una de las figuras más importantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, no dudé un instante en adquirir aquella edición.

Sin embargo, la lectura completa de esos dos volúmenes quedó durante años entre mis proyectos pendientes. Como suele ocurrir con los libros fundamentales, su lectura exigía tiempo, concentración y una disposición especial para dialogar con una obra vasta y compleja. Recién en las últimas semanas pude concluir ese recorrido poético. La experiencia no solo confirmó la admiración que ya sentía por Marco Martos, sino que me permitió comprender con mayor profundidad la magnitud de un legado literario que atraviesa varias décadas de la poesía peruana contemporánea.

Leer la totalidad de su obra reunida es asistir a la evolución de una voz poética que nunca permaneció estática. A lo largo de los años, Martos exploró nuevos registros expresivos, renovó sus preocupaciones temáticas y amplió constantemente los horizontes de su escritura. Su poesía dialoga con la historia, la filosofía, la literatura universal, las artes, la ciencia y hasta el deporte, sin perder nunca una profunda dimensión humana. Esa capacidad de renovación permanente explica por qué se convirtió en una figura imprescindible de la poesía peruana de la segunda mitad del siglo XX y de los inicios del siglo XXI.

Un aspecto fundamental de esta publicación es el extraordinario trabajo realizado por Gladys Flores Heredia. La académica organizó cronológicamente los poemarios, preparó un sólido estudio introductorio y ofreció una edición rigurosa que permite apreciar la evolución estética e intelectual del autor. Gracias a esa labor minuciosa y responsable, los lectores disponen de un documento esencial para comprender una de las trayectorias más importantes de las letras peruanas. No se trata únicamente de una recopilación bibliográfica, sino de un auténtico mapa de lectura que permite seguir los procesos creativos, las transformaciones estilísticas y las constantes temáticas de un poeta mayor.

La poesía de Marco Martos posee una característica que la distingue dentro de la tradición nacional: su extraordinaria amplitud cultural. Su obra revela a un lector apasionado y a un intelectual profundamente comprometido con el conocimiento. En sus versos conviven referencias a la tradición clásica, la literatura moderna, las artes visuales, la música, la filosofía, la historia y las ciencias. No se trata de un despliegue erudito vacío o decorativo; por el contrario, ese vasto universo cultural se integra orgánicamente a una reflexión permanente sobre la condición humana.

Uno de los aspectos más admirables de su escritura es precisamente esa voluntad de poetizar la experiencia humana en todas sus dimensiones. Martos observa el mundo con curiosidad intelectual y sensibilidad artística. Sus poemas interrogan la existencia, la memoria, el amor, la muerte, el tiempo y la identidad, pero también celebran la capacidad humana para crear belleza y conocimiento. Su obra demuestra que la poesía puede ser, simultáneamente, emoción, pensamiento y exploración del mundo.

Entre los libros que más me impresionaron se encuentra Casa nuestra (1965), su primer poemario. Desde esta publicación inicial se percibe una voz sólida, consciente de sus recursos expresivos y poseedora de una notable madurez estética. No es frecuente encontrar en una ópera prima una propuesta tan consistente y segura de sí misma. Allí ya aparecen algunas de las preocupaciones que acompañarán al autor durante gran parte de su trayectoria.

Igualmente imprescindible resulta Cuaderno de quejas y contentamientos (1969), una de las obras más representativas de su producción poética. En este libro se aprecia con claridad la capacidad del autor para convertir las experiencias individuales en reflexiones de alcance universal. El lenguaje se vuelve más depurado y la mirada más penetrante, consolidando una voz que dialoga tanto con la tradición peruana como con las corrientes más importantes de la poesía contemporánea.

Otro libro fundamental es Cabellera de Berenice (1990), donde se encuentra uno de sus poemas más conocidos y celebrados: “El Perú”, también difundido como “Mi patria”. Este texto constituye una de las aproximaciones más memorables a la compleja realidad nacional. En él convergen el afecto por el país, la reflexión histórica y una mirada crítica que evita tanto el patriotismo retórico como el desencanto absoluto. El poema ha logrado permanecer en la memoria de varias generaciones de lectores precisamente porque expresa, con gran intensidad lírica, las contradicciones y esperanzas del Perú.

En el segundo volumen sobresalen títulos que evidencian la amplitud temática de su proyecto literario. Jaque perpetuo (2003) constituye un singular homenaje al ajedrez y a las grandes figuras que marcaron la historia de este juego milenario. No resulta extraño que Martos haya dedicado un libro a este tema, pues es conocido su interés y talento como ajedrecista. En estas páginas, el tablero se transforma en una metáfora de la inteligencia, la estrategia, el destino y la propia condición humana.

Por su parte, Dante y Virgilio iban oscuros en la profunda noche (2008) representa una de las empresas más ambiciosas de su trayectoria. Inspirado en la monumental Divina comedia de Dante Alighieri, el poemario establece un diálogo creativo con una de las cumbres de la literatura universal. Martos no se limita a rendir homenaje al poeta florentino; utiliza esa tradición para reflexionar sobre los dilemas contemporáneos y demostrar la vigencia de los grandes clásicos.

Asimismo, En las arenas de Homero (2010) confirma su permanente fascinación por la cultura griega. A través de sus poemas, el autor recupera personajes, episodios e ideas provenientes de la literatura, la filosofía y la historia del mundo helénico. Esta obra pone de manifiesto una convicción que atraviesa toda su producción: la poesía puede dialogar con el conocimiento y convertirlo en experiencia estética.

La lectura integral de Poesía junta permite comprender que Marco Martos ha construido una obra excepcional por su coherencia, amplitud temática y calidad artística. Su poesía es un homenaje permanente a la vida, al amor, a la razón, a la imaginación y al conocimiento. En sus versos conviven la emoción íntima y la reflexión intelectual, la experiencia cotidiana y las grandes tradiciones culturales de la humanidad.

Como ocurre con los grandes poetas, nunca dejó de escribir ni de reinventarse. Su trayectoria constituye un ejemplo de disciplina, pasión y fidelidad a la creación literaria. Más allá de los reconocimientos obtenidos a lo largo de su carrera, su verdadera trascendencia radica en la riqueza de una obra que continúa dialogando con nuevos lectores y demostrando que la poesía sigue siendo una de las formas más profundas de comprender el mundo.

Leer a Marco Martos es acercarse a una de las voces más sólidas de la literatura peruana contemporánea. Es descubrir a un poeta que hizo de la palabra un instrumento de conocimiento y de belleza. Es, finalmente, reencontrarse con la figura de un auténtico servidor de la poesía, un hombre que dedicó su vida a honrar el arte de Calíope y a demostrar que la creación poética puede ser una forma luminosa de inteligencia y de amor por la existencia.

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Francois Villanueva Paravicino

Escritor, corrector de estilo, columnista y amante de los libros. Estudió Literatura y cursó la maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Autor de Cuentos del Vraem (2017), El cautivo de blanco (2018), Los bajos mundos (2018), Cementerio prohibido (2019), Sacrificios bajo la luna (2022), Los placeres del silencio (2023), Operación Catástrofe (2024), Cantera de fuego (2025) y Fábulas de amor y libros (2025). Ha sido distinguido en diferentes certámenes literarios, tanto nacionales como internacionales.

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