Por: Carlos Iván Landa Kerschbaumer
La aseveración que personajes indeseables, actúan a la sombra del gobierno constitucional como asesores del presidente Pedro Castillo Terrones y avalan la corrupción o participan de ella, son las principales situaciones para que las cosas no le vayan bien al gobierno que sigue siendo improvisado y mediocre, más allá que se incorporen nombres y se procure borrar las malas artes.
La composición variopinta del actual gabinete que preside Héctor Valer, dice a las claras que al gobierno no le interesa quienes asuman los cargos sino que sigan la ruta de la propuesta política radical totalitaria, que busca desmontar las reformas del país y apunta a la consolidación de una nueva constitución que lo único que hará es generar más enfrentamientos y la fuga de capitales.
Haber designado como presidente del consejo de ministros a un político “camaleónico” que ha pasado por varias tiendas partidarias demostrando suprema inestabilidad emocional y escasa personalidad, con el solo objetivo de alcanzar el poder a cuesta de todo, demuestra la clase de personajes que integran el nuevo gabinete que es una mezcla de aventureros y juego de intereses.
La repartija del poder sigue estando presente en la nueva estructuración del gabinete, que ha sido convocado no pensando en el país sino como una oferta de empleo, sin meritocracia alguna sino cubriendo necesidades, cubriendo carteras con personajes que no están preparados para asumirlas y conservando a ministros que no han dado la talla y presentan acciones de corrupción.
Asumir responsabilidades en el gobierno de Pedro Castillo Terrones no es una buena carta de presentación, es solo sacar de la oscuridad a personajes frustrados por no haber consolidado sus pretensiones sociales y económicas con puestos de trascendencia, de esta manera se busca incorporar a personajes que tuvieron cargos importantes pero luego habían sido dejados de lado.
Uno de estos casos es la designación del constitucionalista César Landa Arroyo, de clara línea ideológica de izquierda, requisito necesario para alcanzar algún cargo, quien hace tiempo no formaba parte de alguna entidad de prestigio, por lo cual fue accesible incorporarlo a las huestes de los totalitarios, más allá de sus méritos profesionales, es inexperto en política internacional.
Con la participación de ministros entrelazados en partidos políticos variopintos, la administración de Pedro Castillo Terrones, busca blindarse en el poder y obtener votos suficientes para que el nuevo gabinete Valer obtenga la confianza de los parlamentarios y además tengan acogida sus proyectos presentados ante el congreso, donde aún siguen existiendo posiciones muy marcadas.
“Divide y reinarás” era una frase que utilizaba el líder de Acción Popular Fernando Belaunde para retratar el comportamiento de los políticos, el expresidente Alberto Fujimori tuvo que comprar votos en el congreso para alcanzar mayoría parlamentaria, Pedro Pablo Kuczynski hizo lo propio negociando obras por votos, al no generar consensos el gobierno busca revertir desde el ejecutivo.


