El ex ministro de Economía Juan Carlos Hurtado Miller, “quien permaneció en la clandestinidad 10 años, pasó a la historia al pronunciar una frase que quedaría en la memoria de todos los peruanos un 7 de agosto de 1990: ‘Que Dios nos ayude’ tras anunciar las medidas económicas que luego serían conocidas como el Fujishock’”  que hoy cobra actualidad por efecto del nuevo coronavirus.

En efecto, la muerte de un millón de peruanos, según algunas versiones, que doblan las estadísticas del Ministerio de Salud y superan con creces el número de  decesos por efectos de la acción criminal de Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA),  nos recuerda  que el nuevo escenario de la covid-19 se ha encargado de generar un holocausto.

La historia de nuestro país, si bien está plegada de héroes, también han existido depredadores de nuestras riquezas, un tema que las nuevas  generaciones quizá desconozcan pero que en la época actual de elecciones, en medio de una pandemia, no debe pasar desapercibido, habida cuenta que el extremismo político y el exceso de populismo, pueden llevar a la dilapidación de los recursos.

Con el Fujimorismo ya instalado en el poder, y Juan Carlos Hurtado Miller, al frente del Ministerio de Economía. Luego de relevar al gobierno de Alan García Pérez que destrozó al país generando una profunda pobreza, con alza de productos de primera necesidad exorbitantes, y sueldos que tenían que ajustarse permanentemente, se generó deudas internacionales y la  fuga de capitales.

Según los analistas de la época, “un galón de gasolina de 84 octanos subiría de 21 mil Intis (nueva moneda del Perú por efectos de la devaluación)  a 675 mil;  implementado el shock,  una lata de leche subió de 120 mil Intis a 330 mil. El azúcar subió de 25 mil Intis a 90 mil. El pan subió de 9 mil Intis a 25 mil”. Los peruanos descubrieron que su dinero había perdido sustancialmente su valor.

Ese panorama se vivió en el país 1985-1990, a causa de la irresponsabilidad de un joven mandatario de 35 años que no midió las consecuencias e implantó un gobierno de corte socialista con efectos desastrosos para el país, los peruanos vivieron una economía de guerra, y tuvo que soportar un estado infame de pobreza y extrema pobreza que destrozó las estructuras del país.

Todo ello debe analizarse al momento que los peruanos emitan su voto,  en el próximo proceso electoral, que muestra una feria de candidatos, entre expertos y novatos, que los ciudadanos deben elegir, la convocatoria se realiza  en una época muy difícil con la presencia de un coronavirus que cada vez  es más letal, que genera muchas  muertes, sin encontrarse una solución.

Lo que se demanda en estos momentos aciagos es que la progresión de la enfermedad se detenga, que los peruanos tomen conciencia que al haberse levantado la cuarentena, el mensaje que expresan las autoridades  a sus ciudadanos es decirles: cuiden su vida, sean responsables y al momento de elegir candidatos, apostar por un estado equilibrado y respetuoso de la democracia.

El país no está en condiciones de recibir a aventureros de la política, tiene que emplear sus cartas a ganador, y por otro lado, todos debemos lanzar buenas vibras a nuestro país, para lograr la vacunación de por lo menos el 70% de la población y con ello proteger nuestra salud y seguir manteniendo las medidas sanitarias, que junto a la vacuna inoculada, mantendrá viva a la familia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí