✅ Con el objetivo de analizar la situación actual de esta importante carretera, la cual presentaría deterioro en varios tramos
Desde la localidad de Chumbes, representantes comunales, dirigentes sociales y actores de diversas zonas de influencia de la vía nacional Ayacucho–Andahuaylas sostuvieron una reunión interregional con el objetivo de analizar la situación actual de esta importante carretera, la cual, según señalaron, presentaría un avance progresivo de deterioro en varios tramos.
Durante el encuentro, los participantes expusieron su preocupación por el estado de la vía, indicando que uno de los factores que estaría contribuyendo al desgaste prematuro del asfalto sería el tránsito diario de vehículos pesados, presuntamente cargados con minerales, que circulan de manera constante por esta ruta que conecta a diversas provincias de Ayacucho y Apurímac.
Los dirigentes precisaron que esta vía no solo cumple una función económica, sino también social y estratégica, ya que es utilizada a diario por transportistas, agricultores, comerciantes, estudiantes y pobladores que dependen de ella para acceder a servicios básicos, mercados y centros de salud. En ese sentido, advirtieron que el deterioro progresivo podría generar riesgos para la seguridad vial, además de incrementar los tiempos y costos de traslado.
Si bien reconocieron que el transporte de carga es una actividad permitida dentro del marco legal, los asistentes coincidieron en que sería necesario reforzar los mecanismos de control, especialmente en lo relacionado con el peso de los vehículos que circulan por la carretera. Según manifestaron, el presunto exceso de carga podría acelerar el desgaste de la infraestructura vial, diseñada originalmente para un determinado tonelaje.
Como parte de las propuestas planteadas durante la reunión, los dirigentes sugirieron la instalación de una balanza de control vehicular en puntos estratégicos de la vía, con la finalidad de verificar que las unidades de transporte pesado cumplan con los límites de peso establecidos por la normativa vigente. Esta medida, indicaron, permitiría prevenir mayores daños y contribuir a la conservación de la carretera a mediano y largo plazo.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades competentes, como el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y los gobiernos regionales involucrados, para que se realicen evaluaciones técnicas actualizadas sobre el estado de la vía y se determine si el deterioro observado responde a factores como el tránsito pesado, las condiciones climáticas o la falta de mantenimiento oportuno.
Los participantes destacaron que su pronunciamiento no busca señalar responsabilidades directas, sino generar un espacio de diálogo interregional que permita adoptar soluciones técnicas y consensuadas, priorizando la seguridad de los usuarios y la protección de una infraestructura clave para el desarrollo de ambas regiones.
Finalmente, los dirigentes acordaron continuar con las coordinaciones y no descartaron elevar sus conclusiones a las instancias correspondientes, reiterando que la prevención y el control oportuno resultan fundamentales para evitar que el deterioro de la vía Ayacucho–Andahuaylas se profundice y afecte aún más a las comunidades que dependen de ella.



