Por: Carlos Iván Landa Kerschbaumer
El país debe esperar tranquilo el día de las elecciones, hay poco que decir, de lo que ya se ha manifestado, y será muy difícil cambiarle el chip a la gente, la decisión de los peruanos, a excepción de un porcentaje mínimo de indecisos, está tomada, lo que debe preocuparnos es que cualquiera que sea el candidato elegido, encontrará a un Perú dividido, con 50% en la oposición.
Empero, pese a esta situación, se siguen produciendo convocatorias callejeras que lo único que hacen es exacerbar los ánimos causando violencia, producir heridos es generar enfrentamiento entre peruanos, la verdad es que no es necesario que sigan ocurriendo estas cosas, habida cuenta que el único que pierde es el país, el odio no es bueno en una relación entre opuestos; es terrible.
Lo que es inexplicable que se siga alentando estos hechos muy bochornosos desde los medios de comunicación, que parecen militantes en vez de comunicadores y actúan perniciosamente, si están en contra de una opción, o a favor de otra, no están haciendo bien su trabajo, porque existe la neutralidad política en los casos electorales y los comunicadores deben actuar con real pericia.
En una población no muy bien informada, resulta letal, los epítetos violentos que se escuchan a diario, sin que el periodista haga bajar el tono a los interlocutores, lo último que les falta es ponerse la camiseta de un partido político y empezar a dar vivas, muy pocos utilizan la mesura, por el contario incentivan la violencia con reportes contra la antagonista política; no es democracia.
Es el momento de la serenidad de los peruanos, que ya tienen muchos elementos de convicción para votar por uno u otro candidato o candidata, las cartas del juego están echadas, debemos por tanto tener ponderación y al que resulte vencedor o vencedora del proceso electoral respetarlos porque la decisión de los electores es soberana, no requiere añadir cizaña sino se está de acuerdo.
Creemos que hay que poner paños fríos al asunto y no actuar con la cabeza caliente, en una situación donde un candidato domina las preferencias de los electores del sur y centro del país, resulta innecesario que los comunicadores hagan campaña; abrir los teléfonos para escuchar agresiones no es lo que más le conviene al país, luego de la calentura todos debemos serenarnos.
Está claro que el panorama político en nuestro país es muy crítico, no solo por el tema de la pandemia, que luego de sincerarse las estadísticas se han triplicado las cifras de muertes por Covid-19, con reacciones de terror de la ciudadanía y de los comunicadores; si las cosas siguen así, será difícil que el país pueda gobernarse porque ya se anuncian movilizaciones contra resultados.
Las voces más radicales, anuncian un golpe de estado o permanentes colectivos de protesta, como muestra de un país ingobernable, la encrucijada de optar por uno u otro candidato traerá gran tensión entre los peruanos, y las reacciones ya se han empezado a dar con incremento de precios de los productos de primera necesidad, como consecuencia del alza del dólar y la perorata política.



