Ahora Nación tendría cinco escaños, mientras Progresemos y Acción Popular sumarían tres representantes cada uno. La mayoría estará en juego.
La nueva correlación de fuerzas políticas comienza a tomar forma en el Consejo Regional de Apurímac. De acuerdo con la distribución preliminar de escaños mediante la cifra repartidora, Ahora Nación, Progresemos y Acción Popular se perfilan como las tres organizaciones que tendrán representación en este órgano regional, que estará integrado por 11 consejeros.
Elvyn Díaz, de Ahora Nación, quien obtuvo la mayor votación para la gobernación regional, tendría cinco representantes en el Consejo Regional. Sin embargo, esta cantidad no le garantizaría una mayoría absoluta, por lo que la búsqueda de consensos con otras bancadas podría resultar determinante para impulsar propuestas y alcanzar acuerdos durante la próxima gestión.
Según la proyección electoral, Ahora Nación tendría como representantes a César Leyva Córdova, por Abancay; Reynaldo Palomino Águila, por Andahuaylas; Mery de la Torre Llanccaya, por Aymaraes; Héctor Aquise Sicha, por Chincheros; y Wilner Sánchez Valenzuela, por Grau.
Por su parte, Progresemos conseguiría tres escaños, con Benigno Chumpe Ccasa, por Abancay; Vitaly Huaraca Aparco, por Andahuaylas; y Óscar Vera Serrano, por Antabamba. En tanto, Acción Popular también alcanzaría tres representantes: Israel Baldeón Ccellccascca, por Chincheros; Porfirio Gutiérrez Paniura y María Eufemia Sapacayo Sapacayo, ambos por Cotabambas.
COTABAMBAS MARCA LA DIFERENCIA
Uno de los resultados más resaltantes se habría registrado en la provincia de Cotabambas, donde Acción Popular alcanzó el 60,7 % de los votos para consejero regional, frente al 20,4 % de Progresemos, según los datos proporcionados. Esta diferencia permitiría a la agrupación política obtener dos representantes por dicha provincia, de acuerdo con la distribución preliminar.
La composición proyectada anticipa un escenario en el que ninguna organización política tendría, por sí sola, el control absoluto del Consejo Regional. En ese contexto, la capacidad de diálogo entre los representantes será importante para el debate de iniciativas, la aprobación de acuerdos y el ejercicio de la fiscalización de la gestión regional.
El nuevo Consejo Regional tendrá entre sus responsabilidades vigilar el desempeño del gobierno regional, debatir propuestas y actuar dentro de las competencias que establece la normativa vigente. Por ello, la distribución de las bancadas será un factor clave en la relación entre el Ejecutivo regional y el órgano de representación y fiscalización.
No obstante, los nombres y la asignación definitiva de los escaños deberán ser confirmados mediante los resultados oficiales y la proclamación correspondiente de las autoridades electorales competentes. Hasta entonces, la composición señalada debe considerarse preliminar y sujeta a confirmación oficial.



