La presidenta del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez Chuquilín decidió renunciar a su cargo y produjo una nueva crisis política en el gobierno de Pedro Castillo Terrones, que ahora tendrá que convocar a un nuevo gabinete, para lo cual según ley, tiene 72 horas, el principal argumento de la saliente alta funcionaria del estado, fue la imposibilidad de encontrarse consensos en el gobierno.
El caso de Mirtha Vásquez, como presidenta de la PCM es sintomático, porque su cargo no era tan cómodo como se creía, era permanentemente desmentida, porque mientras declaraba una cosa el presidente decía otra cosa, lo que incomodaba a la alta funcionaria, fue el tema de la casa de Sarracea , uno de los casos más sonados, donde el mandatario despachaba desde las sombras.
Como se sabe, la todavía premier, quedó mal parada, cuando aseguró que sería difundida la relación de visitantes que fueron atendidos por el presidente de la república. Para algunos la renuncia de Mirtha Vásquez, es una decisión que debería haberse producido mucho antes, porque era insostenible la relación de la jefa de la PCM con los actores políticos del entorno de Palacio.
En tanto en un real diálogo de sordos se habría convertido la relación de los ministros con el presidente de la república, pues aseguran que cada vez que le solicitaban dialogar para discutir los temas de gestión no tenía respuesta y dilataba el tiempo, según el exministro del Interior renunciante Avelino Guillén, el cual intentó una cita con Castillo, pero al frustrarse tuvo que dimitir
Según fuentes cercanas al entorno del presidente de la república, este no se encuentra informado de los acontecimientos que existen en el país, porque simplemente no le interesa lo que expresen los medios de comunicación a los que tiene tirria, la desconexión de Palacio con los medios genera situaciones que juega en contra de la imagen del gobierno, por lo cual se generan muchas críticas.
Lo cierto es que existen muchas situaciones intrincadas que no hacen posible una eficaz comunicación no solo con los medios sino con diversos actores del engranaje palaciego, que no alcanzan a entenderse con el primer mandatario, en ese marco el exfiscal y político Avelino Guillén ha echado más fuego a la hoguera, indicando que existe un gabinete a la sombra del gobierno.
Otra revelación de Avelino Guillén ha sido la denuncia de que existe una camarilla de sindicalistas que guerrean entre ellos y que hacen daño al gobierno del presidente Pedro Castillo Terrones, convergiéndolo en olla de grillos, de esta manera el exministro del Interior viene generando un “vómito negro” y prestando declaraciones a los medios luego de haber dejado el cargo y el poder.
Está claro que el exfiscal desde su cargo de ministro del Interior, jamás tuvo respaldo del presidente Pedro Castillo, Guillén tuvo serias discrepancias con el jefe de la policía, general Javier Gallardo, a quien acusó de desmantelar las direcciones estratégicas de la PNP en la lucha contra la corrupción y persecución del delito, el coordinador Omar Tello (MP) corroboró dicha aseveración.


