AFIRMA ESCRITOR LIMEÑO
Juan José Cavero, el prolífico autor ganador de varios reconocimientos y feriante a nivel nacional, nos ofrece detalles de su oficio narrativo.
El autor de más de dos docenas de libros ha sido ganador de la V Bienal de Novela del Premio Copé 2015, con la obra “En la ruta de los hombres silentes”. También ganó el Premio Norma 2017, con la novela “El océano interior”, y además ha sido ganador de la IX Edición del Premio El Barco de Vapor con la novela “Un manantial en el desierto”. Aparte tiene otros reconocimientos literarios.
- Juan José, tienes más de dos docenas de libros publicados, ¿cuál es tu horario de escritura?
Bueno, este año cerré con algunas editoriales, así que la cantidad de obras publicadas será mucho mayor. En el tema de los horarios de escritura, prefiero aprovechar las primeras horas de la mañana, o escribo de madrugada cuando hay un silencio casi absoluto; esa condición básica, la del silencio, propicia que uno pueda escribir con mayor facilidad, y enfocar mejor las ideas que se plasman en la hoja en blanco, sin tener interferencias de ruidos incómodos como el de algún programa televisivo o estación de radio.
- ¿Cómo defines tu vocación literaria?
Pienso que eso que llamamos «vocación literaria» es algo trillado, vano, vacío, un término manoseado hasta el hartazgo. No sé si pueda llamársele vocación a la labor del escritor; considero que sería más exacto llamarlo un oficio. Aunque en mi caso, puedo afirmar que me siento satisfecho cuando escribo una determinada cantidad de palabras cada mañana. De esa manera considero que he salvado el día.
- Me dices que en Lima existe una sólida movida cultural. Pero tú eres un feriante de todo el Perú. ¿Qué tal la acogida en provincia y qué rescatas de su movida cultural?
No sé a qué te refieres cuando hablas de una sólida movida cultural en Lima. Nunca la he visto, ni tampoco participo en algún colectivo, ni soy parte de ninguna asociación de escritores. Pero sí he de rescatar que en provincias la acogida que tienen mis obras es muy buena, y me reúno con varios escritores cuando visito las ciudades del interior del país, como Ayacucho, lugares donde soy muy conocido.
- ¿Quiénes son tus referentes literarios en tu región, en tu país y en el mundo?
Como referente en el Perú, puedo decir que es Francisco Vega Seminario, autor de “Taita Yoveraqué”, una novela que me gustó y que ganó un premio literario; también me gustan algunas novelas de Arguedas, como “Yawar Fiesta”, “Los ríos profundos” y “El Sexto”. Considero que tener un lenguaje fluido, buenas imágenes, y una historia sólida son aspectos básicos de toda obra narrativa. A nivel mundial, mis referentes son las obras de Yasunari Kawabata, Kenzaburo Oe, Osamu Dazai, Yukio Mishima, Shusaku Endo, autor de “El samurái”, una muy buena novela histórica. También me gustan las obras de Jack London, Stevenson y Poe.
- ¿Qué opinas de los reconocimientos literarios?
Pienso que son necesarios para hacer visible al escritor. En mi caso particular, los tomo como si fueran exámenes o pruebas, y me aplico para aprobar.
- Tus libros son muy cotizados en los colegios. ¿Qué opinas del Plan Lector?
El plan lector en el Perú está en pañales; los docentes, directores y padres piden obras didácticas, buscando mensajes aleccionadores o valores. Sin embargo, pienso que la obra literaria debe sugerir, y que el lector saque sus propias conclusiones. Cuando converso con los alumnos, solo les pido que me digan qué pasaje de la novela recuerdan. Y basta que ellos me describan una escena para sentirme satisfecho. Veo la emoción o el asombro en sus rostros al recordar, y eso demuestra que han interiorizado el texto, lo han aprehendido, sí, con h, de aprehender, asir, aferrar. Eso es lo que debe procurar el docente, que el alumno interiorice el texto. Y es tan fácil preguntarle al alumno qué escena recuerda más del texto que ha leído.
- ¿En qué nuevos proyectos vienes trabajando?
Bueno, soy como un barco a la deriva, y transito por diferentes temáticas como la histórica, urbana, social, juvenil e infantil. Ahora estoy afinando la corrección de algunas novelas policiales, una temática que estoy explorando, pero a la par también estoy avanzando en la revisión de unas novelas históricas, y también concluyendo algunas novelas juveniles que tenía pendientes. Como dije antes, no me encasillo en ciertas temáticas.



