A pocos días de las elecciones presidenciales, la intemperancia parece ganar a los ofuscados militantes de “Perú Libre”, no puede aceptase que fanáticos le rompan la cabeza a miembros de la organización contraria, lo lamentable es que estas escenas se han repetido en diversas provincias como Ancash, Cusco y Arequipa, si el tema es justificado, será porque existen muchos insensatos.

Está claro que el proceso electoral encontrará un país dividido es necesario, que los periodistas tengamos la misión de no incentivar más las enormes diferencias políticas, sino más bien seamos mediadores de la confrontación de ideas; la tolerancia la practican solo los hombres sabios, no hagamos que la historia pase la factura, por tanto debemos evitar que el odio lacere las heridas.

Las elecciones no pueden llevarse al límite, de eso no se trata, no se puede lanzar la piedra y luego esconder la mano, quienes creen que la protesta debe ser maldecir a una opción política que genera aversión, están entendiendo mal la política, pues al final, quien asuma la presidencia de la república, no solo gobernará para su militancia sino lo hará también para los opositores políticos.

El país, requiere la tranquilidad de sus ciudadanos, si quiere tener esperanzas en su futuro, esto no puede hacerse de manera salvaje, sino buscando que el país logre fijar metas claras y solidarias, con la participación de todos los peruanos, la enemistad política tiene que terminar el 06 de junio del 2021, y al día siguiente todos debemos abrazarnos en señal indisoluble de la unidad patriótica.

Si el deseo de los agresores es protestar por la candidatura de la antagonista, con estas actitudes le hacen un flaco favor al candidato Pedro Castillo Terrones, porque los militantes de la vereda contraria podrán denunciar a la opinión pública que son objeto de violencia de parte de los adeptos a Castillo, que será perjudicado, porque cada acto de agresión restará a sus posibilidades.

La verdad, que estos hechos no pueden seguir sucediendo, cualquiera que sea el candidato o candidata a elegir, si se quiere protestar, la manera de hacerlo es a través de las urnas, con el voto electoral, que cada peruano debe realizar con civismo inteligencia y respeto, porque la violencia es una clara demostración de odio, y no creemos, que un peruano odie a otro peruano; eso es vil.

La política, no es tan diferente al fútbol, donde en cada encuentro existen jugadores rivales, algunos se lesionan y salen del juego, pero luego, los futbolistas se abrazan, porque todos son deportistas que viven de la misma profesión; luego del calor del partido todos se saludan, esto también pasa en un proceso electoral, los rivales se enfrentan, pero después se unen por el país.

En la convivencia política, es muy recurrente, que luego de una acalorada discusión en un pleno, los rivales políticos, se tomen un café juntos y comenten sus desavenencias; Pedro Castillo y Keiko Fujimori saben que tienen serias discrepancias, pero también saben que luego de la competencia electoral apostarán por la democracia porque se trata de alcanzar consensos y superar diferencias.

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