Municipalidades de San Jerónimo y Totoral intercambian responsabilidades mientras vecinos demandan acciones urgentes de fiscalización y seguridad.
Un video difundido recientemente en redes sociales, en el que se observa a un grupo de jóvenes aparentemente intentando enfrentarse en plena vía pública y donde algunos portarían objetos similares a armas blancas, ha vuelto a encender las alarmas entre los vecinos del Centro Poblado de Totoral, distrito de San Jerónimo.
El hecho ha generado preocupación por los constantes problemas que, según denuncian pobladores de la zona, se registrarían durante las noches y madrugadas. Los vecinos relacionan esta situación con la proliferación de bares, cantinas, discotecas y otros establecimientos nocturnos, algunos de los cuales presuntamente funcionarían de manera informal o con giros distintos a los autorizados.
La controversia escaló hasta las autoridades municipales. La Municipalidad Distrital de San Jerónimo emitió un pronunciamiento señalando que Totoral cuenta con facultades, conforme a la Ordenanza Municipal N.° 006-2022-CM-MPA, para intervenir en la regulación y control de establecimientos comerciales. Además, cuestionó una presunta falta de control administrativo y planteó la ejecución de operativos inopinados para verificar licencias, certificados ITSE y el funcionamiento de los locales.
TOTORAL RESPONDE Y CUESTIONA FALTA DE APOYO
La Municipalidad del Centro Poblado de Totoral respondió señalando que sus facultades no significan que San Jerónimo pueda desligarse de sus responsabilidades de coordinación. Sostuvo, además, que carece de Serenazgo, Fiscalización, Rentas, Ejecución Coactiva, Defensa Civil y otras áreas necesarias para realizar intervenciones efectivas.
Según su pronunciamiento, en diversas oportunidades habría solicitado apoyo de personal de San Jerónimo para ejecutar operativos previamente coordinados, pero estos no se habrían concretado por falta de presencia del personal requerido.
Totoral también afirmó que los certificados ITSE de determinados establecimientos fueron emitidos por la Municipalidad Distrital de San Jerónimo y cuestionó específicamente la autorización otorgada al establecimiento denominado “Bar Quinta Recreo Lupanar”, señalando que corresponde a la comuna distrital explicar el sustento de dicha autorización.
VECINOS PIDEN ACCIONES, NO MÁS CRUCE DE RESPONSABILIDADES
Más allá del intercambio entre ambas municipalidades, la preocupación central continúa siendo la seguridad de los vecinos. Los recientes acontecimientos han incrementado los pedidos para que se realicen operativos conjuntos de fiscalización, con participación de las autoridades municipales y policiales competentes.
El caso evidencia la necesidad de una intervención coordinada que permita determinar qué establecimientos funcionan legalmente, verificar el cumplimiento de sus autorizaciones y adoptar medidas frente a aquellos que infrinjan la normativa.
Mientras las municipalidades exponen sus posiciones, los vecinos de Totoral reclaman una respuesta concreta ante una problemática que, aseguran, viene afectando desde hace tiempo la tranquilidad y seguridad de la zona.



