Carlos Iván Landa Kerschbaumer
Mientras el país hoy sufre una crisis política, tras los actos de corrupción denunciados, y que involucran a personajes del actual gobierno, los rojos caviares siguen solapando irregularidades y tráfico de influencias pese a que sostienen que su alejamiento de la coalición política con el oficialismo, guarda relación con las promesas incumplidas por el hoy mandatario Pedro Castillo.
Pese a ello, la sombra del golpe de Estado sigue vigente, en la boca de los padres de la patria, recordando lo que ocurrió no solo con el gobierno de Juan Velasco Alvarado, cuando sacó los tanques a las calles, sino también el caso de Alberto Fujimori, que restructuró el legislativo, luego de quebrar el estado de derecho y la democracia echando a la calle a líderes de partidos políticos.
Cuando echaron a Belaunde los tanques salieron a las calles, y los políticos fueron deportados, se confiscaron los diarios, y la izquierda formó parte del golpe de Estado, se creó “Sin-amos”, se tomaron las tierras, los hacendados, fueron despojados de las mismas, y entregadas a campesinos inexpertos, que no sabían cómo administrar los feudos, porque no estaban preparados para ello.
Cada vez, que se pregunta por las haciendas que hubo antes, las familias, que las tuvieron, hacen un rictus de tristeza, y pesar, por lo que hoy, ya no tienen, algunos hasta han generado historias, recordando la administración de esos años, y los recursos que tuvieron, más allá de la explotación de algún caporal, el abuso, no ha concluido, el neocolonialismo, prosigue a manos de poderosos.
Los que poseen grandes capitales, alquilan los terrenos de los pequeños campesinos, y generan pingues ganancias, aunque algunos han virado a la minería, como una manera de lograr recursos, desde la extracción del mineral, la mirada está hoy puesta en Las Bambas que permite utilidades a través del canon, hoy solamente se perciben regalías, distribuidas a los gobiernos locales y otros.
La historia de la incursión de Velasco Alvarado con un grupo de militares que asaltó Palacio de Gobierno, en 1968, e instauró un gobierno conculcando los derechos ciudadanos, mediante el poder de las botas, podría regresar si se pretende un modelo constitucional a la medida, con personajes extremistas e impresentables, que podrían cambiar la democracia por la vía totalitaria.
En la prensa, los caviares fueron designados como directores, y generaron una revolución, entre comillas, se intentó fundar el imperio del campo, con ediciones en idioma quechua, y castellano, pero no dio resultados, es por esto, que aun en esta época la educación bilingüe no penetra, cada vez que se convoca a los estudiantes para estudiar el idioma nativo, estos prefieren otras lenguas.
Empero, existe todavía, quienes desean penetrar el idioma quechua a la fuerza, los que piensan así, apuestan por la vigencia del idioma nativo y no quieren entender que el mundo ha cambiado, y que la globalización, nos empuja a conocer diversas lenguas extranjeras, como inglés (americano/británico) francés, alemán, empero el quechua sigue siendo una lengua muy querida.

