Frente de Defensa convoca a protesta del 31 de agosto al 2 de septiembre y exige respuestas frente a la inseguridad y el incremento del costo del transporte.
La provincia de Huanta se prepara para una jornada de protesta de 72 horas luego de que el Frente de Defensa anunciara la convocatoria a un paro seco provincial del lunes 31 de agosto al miércoles 2 de septiembre, medida que busca expresar el rechazo de diversos sectores sociales frente al incremento del precio de los combustibles, la inseguridad ciudadana y las denuncias de extorsión y sicariato.
La convocatoria fue anunciada por Edwin Gavilán, presidente del Frente de Defensa de Huanta, quien sostuvo que existe preocupación entre la población por los hechos de violencia que, según manifestó, vienen afectando a familias, comerciantes y trabajadores, particularmente al sector transporte.
“Huanta le dice NO a la extorsión, a los asesinatos y a la corrupción”, señaló el dirigente al confirmar la medida de fuerza y explicar las razones que motivan la protesta provincial.
TRES DÍAS DE PROTESTA
De acuerdo con la convocatoria difundida por el Frente de Defensa, la paralización está prevista desde el 31 de agosto hasta el 2 de septiembre, periodo durante el cual las organizaciones participantes buscan generar una movilización contundente para llamar la atención de las autoridades.
La medida ha sido planteada como un paro seco, expresión utilizada por los organizadores para señalar una paralización de actividades en la provincia. Los alcances concretos de la protesta y el nivel de acatamiento deberán conocerse durante el desarrollo de cada jornada.
Los dirigentes esperan que diferentes sectores de la población se sumen al reclamo y que las autoridades atiendan las demandas relacionadas con seguridad, transporte y economía familiar.
TRANSPORTISTAS EN EL CENTRO DEL RECLAMO
Uno de los principales sectores señalados por los organizadores es el transporte público y de pasajeros.
Según Edwin Gavilán, conductores que realizan el recorrido por la ruta Ayacucho–Huanta–VRAEM estarían enfrentando situaciones de extorsión, lo que, de acuerdo con la dirigencia, habría incrementado la preocupación y el temor entre quienes diariamente utilizan esta importante vía.
Las denuncias formuladas por el dirigente deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes mediante las investigaciones correspondientes. Mientras tanto, el Frente de Defensa considera que la situación amerita una respuesta urgente de las instituciones responsables de garantizar la seguridad ciudadana.
La ruta Ayacucho–Huanta–VRAEM constituye además un corredor fundamental para el traslado de pasajeros, productos y actividades comerciales, por lo que cualquier afectación a su funcionamiento genera preocupación entre transportistas y usuarios.
ALZA DE COMBUSTIBLES GENERA MALESTAR
A las demandas relacionadas con seguridad se suma el incremento del precio de los combustibles, situación que, según los organizadores, viene elevando los costos de operación del transporte.
Los dirigentes sostienen que el encarecimiento de los combustibles termina repercutiendo en los usuarios, debido a que mayores costos para los transportistas pueden traducirse en un incremento del precio de los pasajes y del traslado de mercancías.
Para las organizaciones convocantes, esta situación representa una preocupación adicional para las familias huantinas, especialmente en un contexto marcado por el aumento de diversos gastos cotidianos.
El reclamo apunta, por tanto, no solamente a la situación del transporte, sino también al impacto que el incremento de los combustibles podría generar sobre la economía de los hogares y las actividades comerciales.
RECHAZO A LA VIOLENCIA
Otro de los principales ejes de la protesta está relacionado con la inseguridad ciudadana.
El Frente de Defensa ha expresado su rechazo a las denuncias de extorsión, asesinatos y sicariato, reclamando una mayor presencia y capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de la seguridad y administración de justicia.
La dirigencia sostiene que la población no debería desarrollar sus actividades bajo temor y demanda acciones concretas para prevenir hechos delictivos, investigar las denuncias y proteger a transportistas, comerciantes y ciudadanos.
No obstante, las acusaciones y referencias a posibles delitos deben ser entendidas como denuncias o preocupaciones expresadas por los dirigentes, hasta que las autoridades competentes determinen responsabilidades mediante las investigaciones correspondientes.
EXIGEN RESPUESTAS DE LAS AUTORIDADES
El Frente de Defensa plantea que la protesta debe servir para exigir compromisos y acciones concretas frente a los problemas identificados.
Entre los reclamos expuestos se encuentran medidas para enfrentar la inseguridad, atención a las denuncias de extorsión que afectan al transporte, acciones contra la violencia criminal y respuestas frente al incremento de los costos de los combustibles.
Los dirigentes consideran que las autoridades nacionales, regionales y locales deben asumir responsabilidades dentro de sus respectivas competencias y establecer mecanismos que permitan atender las demandas de la población.
HUANTA SE PREPARA PARA LA JORNADA
Con la convocatoria anunciada, diferentes sectores de Huanta se encuentran atentos al desarrollo del paro previsto para tres días.
La protesta representa una nueva expresión del malestar de organizaciones sociales que buscan hacer visible su preocupación por la seguridad, el costo del transporte y las condiciones económicas que enfrentan las familias.
El desarrollo de la medida permitirá conocer el nivel de participación de los diferentes gremios y organizaciones, así como el impacto que tendrá en el transporte, comercio y demás actividades de la provincia.
Las autoridades, por su parte, deberán garantizar el derecho constitucional a la protesta pacífica y, al mismo tiempo, adoptar las medidas necesarias para preservar la seguridad, el libre tránsito y la integridad de la población durante las jornadas anunciadas.



