El escritor chiclayano, autor de la saga Pakasqa y el cuentario Los fallidos dados de Dios, nos ofrece su experiencia de lo que ha venido aprendiendo en el oficio de la escritura creativa.

 P: Eres un peruano afincado en EEUU y graduado de una universidad norteamericana. ¿Cuál es la diferencia entre ambas culturas: la peruana y la estadounidense?

Una de las diferencias es el hábito de la lectura. El año pasado fui a comprar algunos libros a principios del verano, que aquí empieza en junio, y me sorprendió mucho ver la librería llena de personas eligiendo libros para leer ese verano. Había niños, ancianos, adultos, adolescentes que se pasaban la voz y presumían los libros que leerían ese verano. Que la gente llene librerías para elegir sus lecturas de vacaciones de verano eso nunca lo he visto en Perú.

P: ¿Desde cuándo te atrapó el mundo de la literatura y desde cuándo te gustó la escritura?

Desde muy niño. Desde que aprendí a leer siempre me ha atrapado ese juego que hacen los autores al expresar sus emociones e ideas a través de un poema o un cuento o novela y de esa forma empecé a escribir desde adolescente. Escribía poemas muy cursis a las chicas que me gustaban, poemas malísimos imagino. O escribía anécdotas sobre las cosas que uno pasaba en el barrio o en el colegio. Y, así, de esa forma, me fui adentrando de a pocos al mundo de la escritura.

  1. ¿Qué significó para ti publicar Los fallidos dados de Dios y cuál fue el proceso de su escritura?

Publicar los cuentos reunidos en Los fallidos dados de Dios fue y sigue siendo un paso importante en mi carrera como escritor. El arte de contar cuentos es un desafío, ya que escribir un cuento exige un cuidado minucioso con las palabras. Un verbo o un adjetivo bien elegido puede transmitir la esencia misma de la historia que estás narrando. Por eso, los cuentos de Los fallidos dados de Dios han sido el resultado de un trabajo paciente, en el que aprendí a valorar más las palabras, divirtiéndome profundamente con el proceso que encuentras a la hora de escribir un cuento.

  1. Paqaska. El desafío de los dioses es una novela infantil fantástica de tinte distópico. ¿Cómo nació la idea de escribirla?

Nace de la nostalgia de estar lejos del Perú. Las leyendas, la mitología incaica que compone Pakasqa fue una forma de estar cerca a mis raíces, de entender un poco más a mi país. Escribí Pakasqa para sentirme más cerca al Perú. La escribí recordando principalmente la leyenda del cerro Chaparri y Mulato que se desarrolla en Chongoyape, una pequeña ciudad a una hora de Chiclayo de donde son mi madre y mis abuelos.

  1. ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cuántas horas le dedicas a la lectura y cuántas a la escritura?

Soy más disciplinado para leer que para escribir. Leo todos los días, por lo mínimo tres horas diarias. Sin embargo, para escribir espero que haya una idea flotando en mi cabeza. Al principio no le hago mucho caso a la idea hasta que sienta la necesidad explosiva de sentarme a escribir, cuando eso pasa, me siento a escribir todo lo que se me viene a la mente y así nace el primer borrador de algo: un cuento o una novela. Luego voy corrigiendo por horas, días, meses o años.

  1. ¿Qué opinas del mundo literario peruano? ¿De tu ciudad natal? ¿Y qué te parece la literatura norteamericana actual?

Creo que la literatura peruana está en una etapa muy buena actualmente porque ahora hay una mejor difusión de la lectura, en Lima sobre todo, y de esa manera más autores peruanos pueden ser leídos… Bueno de mi ciudad natal, Chiclayo, debo decir que a veces extraño mucho vivir allí y su comida, sin embargo espero que algún día las cosas cambien para Chiclayo y haya mejores gobernantes que ayuden a salir a la ciudad del caos donde se encuentra ahora. Y, por otro lado, con respecto a la literatura norteamericana actual tengo que decir que es imparable, hay mucho por leer y conocer. La nueva camada de autores jóvenes estadounidenses nos permite ver la nueva cara de America, esa crítica constante al American Dream me parece muy polémico. Yo leo más literatura chicana (Mexican-American literature) quizá me identifico más con ellos por el tema del inmigrante hispano en los Estados Unidos que ellos abordan.

  1. ¿Quiénes son tus referentes literarios? ¿Tus influencias? ¿Los autores y los libros a los que siempre regresas?

Mis referentes literarios sin duda son Julio Ramón Ribeyro y Julio Cortázar, siempre vuelvo a sus cuentos completos. También, me gusta mucho la literatura de Pedro Novoa, casi siempre me encuentro leyendo algún poema o cuento suyo, o Maestra Vida, me gusta mucho el ritmo con que Novoa narra esa novela corta. Y, bueno, en poesía leo mucho a Blanca Varela y a César Vallejo.

  1. ¿Qué opinas de los galardones literarios? ¿Quién crees que merecería el próximo Premio Nobel de Literatura en idioma español?

Opino que son una muy buena oportunidad para dar a conocer a más personas la literatura que uno escribe. Por otro lado, no sé quién podría merecer el Premio Nobel de Literatura en idioma español.

  1. ¿En qué proyectos vienes trabajando actualmente?

Actualmente estoy escribiendo algunos cuentos cortos y tengo algunas ideas para escribir una novela corta también.

  1. ¿Algunas palabras finales?

Bueno, muchas gracias por la entrevista. Y les sugiero a todos que hagan de la lectura un hábito, no se van a arrepentir. La lectura es un hábito muy bonito y saludable. ¡Nos vemos!.

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