Chinchero es reconocido como el ‘pueblo del arcoíris’ pues en época de lluvias (especialmente en enero, febrero o marzo) es posible observar este fenómeno natural con mucha facilidad en este poblado.
Se encuentra a 28 kilómetros de la ciudad del Cusco, en la provincia de Urubamba, a 3 780 metros sobre el nivel del mar. El pueblo está flanqueado por grandes nevados como el Salkantay, Verónica y Soray, y de las lagunas Huaypo y Piuray.
Chinchero es el poblado más típico y pintoresco del Valle Sagrado de los Incas, congrega a doce comunidades indígenas andinas que aún se rigen por el sistema de organización incaico denominado “Ayllu”.
Su población se dedica al cultivo de especies nativas y la ganadería, aunque hoy en día el turismo mueve una gran parte de la economía local. Un pueblo que lucha por mantener viva su tradición milenaria.
EL PALACIO DE TÚPAC YUPANQUI.
En Chinchero resalta de forma muy notoria su espectacular plaza principal, una fusión extraordinaria entre la arquitectura inca y la arquitectura colonial, que convierten a Chinchero un lugar único.
Junto a la plaza se alza los restos de lo que fue el palacio del Inca Túpac Yupanqui, un gran muro inca con 10 hornacinas trapezoidales que se conserva hasta hoy, muestra lo bello que debió ser el palacio.
Además en la plaza y sus alrededores se observan construcciones y terrazas incas que muestran el trazo urbano original inca.
Las crónicas cuentan que en 1540 D.C. Manco Inca mandó a incendiar Chinchero mientras huía de los conquistadores españoles, para que estos se quedaran sin provisiones.
La iglesia de Chinchero.
Sobre los restos del palacio de Túpac Yupanqui está la iglesia de Chinchero.
Fue construida hacia 1572 por el Virrey Toledo y culminado en 1607, denominándola Iglesia de Nuestra Señora de Monserrat.
Esta iglesia es una de las mejores muestras del arte religioso cusqueño, fue levantada sobre muros incas, con un altar decorado en pan de oro de estilo barroco y en cuyas paredes se pueden apreciar obras originales de los artistas indígenas Diego Quispe Tito (el máximo representante de la escuela cusqueña) y de Francisco Chihuantito.
El sitio arqueológico de Chinchero.
En Chinchero los incas edificaron una impresionante red de andenes y caminos incas que rodeaban el palacio de Túpac Yupanqui.
Las investigaciones en el sitio arqueológico señalan que el lugar fue poblado antes que los incas por la cultura Killke, la cual aprovechó al máximo las fértiles tierras del lugar.
El sitio arqueológico abarca un área de hasta 43 hectáreas donde se puede apreciar andenes, terrazas, recintos de piedra, caminos incas, banco de piedras, canales de agua y templos.
Durante la guerra que enfrentaron a los incas con los españoles en el siglo a mediados del siglo XVI, el ejército de Manco Inca incendió Chinchero, sus andenes y recintos, para evitar que los españoles consigan provisiones durante la huida inca hacia Vilcabamba.
Hoy el sitio arqueológico de Chinchero es la principal atracción turística del lugar. La entrada está incluida en el Boleto Turístico del Cusco (costo de 70 soles peruanos) que también ofrece el ingreso a Pisac, Ollantaytambo y Moray.
LOS CENTROS TEXTILES.
Chinchero se caracteriza por la cultura viva que aún mantiene a pesar de la fuerte incursión del mundo moderno sobre las tradiciones.
Los días domingo se realiza en la plaza principal de Chinchero una feria, donde verá comerciar productos propios de la localidad, artesanías y sobre todo sus textiles. Allí es todavía posible conseguir productos mediante el truque, tal como lo hacían los incas.
Los textiles de Chinchero se fabrican al estilo ancestral. Es decir, el tejido y teñido se realizan utilizando productos naturales, sin los artefactos modernos.
Si lo desea podrá ver en los centros textiles como las mujeres vestidas con sus hermosos trajes realizan el proceso de hilado y teñido de la lana con colorantes naturales, y apreciar la forma como tejen siguiendo la tradición milenaria.
En el pueblo existen decenas de centros textiles que muestran al visitante esta forma ancestral de fabricar sus vestimentas. En cada local hay venta de productos hechos de alpaca y baby alpaca.
LAS LAGUNAS PIURAY Y HUAYPO
Chinchero está rodeado por dos grandes y bellas lagunas: Piuray y Huaypo. Éstas se encuentran distanciadas entre sí por 18 kilómetros. Desde la época inca, éstas son una fuente de agua natural para la ciudad del Cusco y diversos pueblos del Valle Sagrado de los Incas.
Alrededor de las lagunas se aprecia un paisaje montañoso donde resaltan los nevados Soray, Verónica y el ‘Apu’ Salkantay.
Así mismo, en dichas lagunas se puede practicar deportes de aventura como kayak y stand up paddle. Para ello debe comunicarse con la agencia de turismo de su preferencia.
Existe una famosa leyenda sobre estas lagunas. Cuenta que el primer gobernante inca Manco Cápac recibió la orden de su padre, el dios sol que, junto a sus hijos, lo acompañe a su muerte, el ocaso. El inca lo hizo así. Sin embargo, antes de llegar a su destino los hijos se convirtieron en lagunas: el niño que estaba más adelante se volvió Huaypo y la niña que se retrasó en Piuray.



