Me gusta pensar en la idea de ir por la senda de la disconformidad, pero muchas veces esa idea se ve derrocada, destruida, echada abajo por algunas acciones que me llevan pensar que no es tarea fácil deslindarse del camino del orden establecido. Idea que es muy bien plasmada en las letras de la canción “El Camino” del canta-autor peruano Francois Peglau, donde en un tono enérgico nos cuenta que “el camino no es el camino… those are the rules” .
Pensemos en un momento en la audiofilia, uno no se despierta y decide hoy voy a ser audiofilo, sino que uno llega a serlo a base de un determinado entrenamiento auditivo, pero ese no sería el primer paso para llegar a dicho objetivo, sino que, primero que nada habría que darse cuenta que estamos en un mundo donde la calidad del audio es pues literalmente “porquería”. Esto promovido por el marketing de las empresas que le venden al mundo la idea de que a más potencia es mucho mejor ¡no me crees! Date una vuelta por la tienda más cercana de electrodomésticos y veras que la característica que más resaltan de estos equipos es la potencia, que por lo general va en letras muy grandes junto a un precio de iguales proporciones que no justifican el gasto en cuanto a calidad se refiere.
Uno podría imaginarse que cuando compra un producto de alta gama esperaría lo mejor en cuanto a sonido se refiere, pero lamentablemente esto no sucede. En el mundo del audio portátil donde los celulares son la moda, déjenme decirles que ni el Iphone más costoso al día de hoy puede competir en sonido con un dispositivo especializado para dicho fin, siendo el audio portátil la opción más económica para iniciarse en el mundo de la audiofilia.
Otro caso muy similar ocurre en el ámbito automotriz donde automóviles de alta gama como BMW o Audi, uno se esperaría lo más excelso en lo que a sonido concierne por el precio elevado de estos vehículos y el prestigio de ofrecer “lo mejor de lo mejor” en cuanto equipamientos, pero nada más alejado de la realidad, y son justamente estas dos marcas los que peores equipos de audio montan en sus vehículos, ¡vayan ustedes a imaginarse del resto! así que no presumas levantándole el volumen a tu unidad cuando vas por la calle. Por otro lado hay otras opciones de otras marcas que ofrecen un producto más cuidado, al menos en lo que a audio se refiere.
Ahora, si en un solo aspecto como lo es el audio apartarse de lo común resulta todo un reto, imagínense ir pues en contra del “establishment” o el orden establecido, todo un desafío ¡verdad! Sin embargo muchos van ahí pensando ser contraculturales, disidentes muy orondos cuando en realidad son más bien reaccionarios, tradicionales, lo mismo que el tipo que le sube el volumen a su música en su vehículo cuando va por las calles.
Me gustaría decir que soy un disidente, ¡me gustaría!.

