Informe advierte retrasos en la prevención de desastres y ausencia de planes vigentes frente a la temporada de lluvias.
La Contraloría General de la República advirtió presuntas deficiencias e inacción por parte del Gobierno Regional de Apurímac frente a las acciones de prevención necesarias ante el riesgo asociado al Fenómeno El Niño y la próxima temporada de lluvias.
Según el informe de control, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) entregó en enero de 2026 un total de 26 fichas técnicas destinadas a identificar e intervenir puntos considerados de alto riesgo en seis provincias de la región. Sin embargo, de acuerdo con el órgano de control, el Gobierno Regional no habría dado la continuidad necesaria a dichas propuestas ni efectuado oportunamente las gestiones para concretar trabajos preventivos de descolmatación de ríos y quebradas.
La situación resulta preocupante debido a que la falta de intervenciones preventivas podría incrementar la exposición de la población ante eventuales desbordes, huaicos y otros eventos asociados a las lluvias intensas, afectando potencialmente viviendas, carreteras, infraestructura pública y zonas agrícolas.
El informe también señala que el Gobierno Regional de Apurímac no contaría con planes vigentes de prevención y respuesta ante desastres, situación que, según la Contraloría, incrementaría las condiciones de vulnerabilidad de la población frente a una eventual emergencia.
La advertencia del órgano de control fue comunicada al gobernador regional Percy Godoy Medina, a fin de que se adopten las medidas correctivas y preventivas correspondientes frente a las situaciones identificadas.
Más allá de las responsabilidades administrativas que pudieran determinarse como consecuencia de las acciones de control, el llamado de atención plantea una preocupación concreta: la prevención no puede comenzar cuando el desastre ya ocurrió.
La temporada de lluvias exige que las autoridades regionales y locales actúen con anticipación, priorizando los puntos críticos identificados por los organismos técnicos y asegurando que existan mecanismos de respuesta ante cualquier emergencia.
En una región donde numerosas familias, vías de comunicación, terrenos agrícolas y centros poblados pueden quedar expuestos a los efectos de lluvias intensas, la planificación y ejecución oportuna de obras preventivas constituye una tarea que no debería postergarse.
Corresponderá al Gobierno Regional informar a la ciudadanía sobre las medidas que adoptará frente a las observaciones formuladas por la Contraloría y explicar qué acciones concretas se implementarán para reducir los riesgos identificados.



