Esta más que claro que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) concluya proclamando presidente constitucional del Perú al ciudadano José Pedro Castillo Terrones, rigiéndose al principio de legalidad y a los tiempos bastante cortos que permitan acceder al Hábeas Data , planteado por la opositora, Fuerza Popular, con lo cual una supuesta ilegitimidad del vencedor no trascendería aún.

El desembarco de un presidente de la república por efectos de un fraude solo ha ocurrido en el año 2000, en la contienda entre Alberto Fujimori y Alejandro Toledo, luego de la marcha de los “cuatro suyos”, con Toledo lanzado a las calles con una vincha como de los pieles rojas, exigiendo la presidencia para sí, que solo logró un año después tras la convocatoria de nuevas elecciones.

El escándalo fue de proporciones porque no solo se trataba de deponer al usurpador, sino de controlar los desmanes en las calles, que generaron incendios en locales públicos y violencia a raudales, de lo que se aprovecharon personajes, que intervinieron vandálicamente. Fujimori intentó renunciar, pero su dimisión no se aceptó y fue expulsado, luego el PJ. logró sentenciarlo.

Fujimori había instalado una dictadura, que buscaba la perpetuidad, por la vía democrática, mediante la interpretación auténtica, como ocurre con el actual proceso, el ingeniero del tractorcito aprovechó la situación de crisis del gobierno de Alan García, que generó una inflación superlativa y mucha pobreza en la población, teniendo el nuevo gobierno que recuperar al país.

Como en esta época, Alberto Fujimori planteó una nueva constitución, dejando de lado la vetusta constitución de 1979 de inspiración socialista, la cual si se volviera a aplicar en estos tiempos estaría completamente desfasada, la destrucción del Estado, y la crisis económica pudo revertirse con Fujimori, pero se afectaron los derechos laborales de los trabajadores como parte del cambio.

La estabilidad laboral fue conculcada y los despidos arreciaron, mucha gente tuvo que cobrar sus liquidaciones e invertirlas en negocios privados, pero la mayoría dio paso a la informalidad, se creó la Sunat para que los ciudadanos compartieran sus ganancias con el Estado, lo que generaba un nuevo orden económico, solo permanecerían en el Estado, quienes demostraban eficiencia laboral

La globalización, trajo una manera distinta de enfrentar el desarrollo con el apoyo de la tecnología, esto hizo acercar las distancias y que los ciudadanos peruanos de todas las regiones participaran de una nueva visión del mundo, los agricultores empezaron a ver otra vía de ganancias en la minería, convirtiéndose muchos en informales, algunos han logrado riqueza gracias a las Bambas.

El presente nos indica que una nueva constitución pueda aplicarse para sostener la política del nuevo inquilino de Palacio de Gobierno Pedro Castillo Terrones, quien tendrá que gobernar para todos los peruanos sin etiquetas políticas, eso solo quedará para las bancadas, en tanto el Fujimorismo buscará respuesta en el Hábeas Data, en busca de conseguir resultados a su protesta.

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