Anónimo delató su ubicación por la recompensa de 30 mil soles
Gracias a un buen peruano, se pudo dar con el paradero de un peligroso delincuente en Tapayrihua (Aymaraes), el cual figuraba en el programa de recompensas del Ministerio del Interior (MININTER); se trata de Juan Tapia Núñez, quien se encontraba prófugo de la Justicia por presuntamente haber asesinado a una persona.
FUENTE DIO UBICACIÓN
Una fuente anónima se comunicó con los agentes de la DIVINCRI de Aymaraes (Apurímac), e indicó saber la ubicación del Juan Tapia, quien llevaba meses huyendo de la Justicia y viviendo en la clandestinidad en el anexo Socco del distrito de Tapayrihua.
La PNP desplegó acciones de inteligencia en dicha comunidad, con la finalidad de confirmar la información dada por la fuente anónima.
Luego de varios días de seguimiento y vigilancia, la Policía realizó un amplio operativo en Socco y allanó el domicilio que usaba el prófugo para esconderse.
Sin embargo, familiares y conocidos del requisitoriado trataron impedir su captura, e incluso algunos forcejearon con los policías e intentaron rescatar al fugitivo, según los agentes, un grupo de personas se aferraron a la tolva del vehículo policial y obstaculizaron el trabajo de los uniformados, con el objetivo de impedir el traslado del detenido a la delegación.
No obstante, la Policía pudo controlar la situación y condujo al detenido a la Comisaría de Tapayrihua. Del mismo modo, resguardó la zona con decenas de efectivos.
Asimismo, se tomó conocimiento que el requisitoriado estaba dentro del programa de recompensas y se ofrecía la suma de 30 mil soles a la persona que brinde información fidedigna de éste.
También se supo que Juan Tapia presentaba orden de captura por el presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de homicidio simple.
El imputado era solicitado por el Juzgado de Investigación Preparatoria de Abancay (Apurímac).
El detenido luego fue llevado a las instalaciones de la DIVINCRI de Abancay, donde fue sometido a los protocolos de identificación y observado por el médico legista.
Horas después fue puesto a disposición de la Policía Judicial, para que sea entregado al juzgado correspondiente y afrontes los cargos en su contra.



