Según una publicación de la Bioinitiative, que reúne casi 2 mil investigaciones internacionales, coinciden en que la sobre exposición de las radiaciones electromagnéticas guarda relación con ciertos tumores. Los expertos empiezan a llamar a estas tecnologías como ‘enemigos silenciosos’. La primera prueba de su existencia son los efectos negativos que presentan las personas que trabajan constantemente con este tipo de dispositivos: episodios continuos de cefaleas, hiperactividad y mala calidad de sueño, son señales de lo perjudicial que es la tecnología wi-fi para nuestra salud.
Dejar el router prendido podría ser más peligroso de lo que imaginas
Consejos para reducir el impacto negativo del wi-fi:
Apaga el router durante la noche o cuando nadie esté utilizando la conectividad.
Si el dispositivo se encuentra ubicado en la cocina o el dormitorio, trata de trasladarlo lo antes posible a otro lugar menos frecuentado.
Pregunta por la instalación de red por cable, incluyendo la de telefonía. Aunque los teléfonos inalámbricos son más cómodos, su radiación también tiene efectos dañinos.
Utiliza los dispositivos móviles y computadoras solo en determinado tiempo. Asimismo, evita tenerlos en tu habitación.
Los más afectados son los niños, por lo que son más susceptibles. Ante esto, países como Inglaterra, Francia y Suecia han empezado a retirar el wi-fi de las escuelas y buscan sistemas que permitan disfrutar de internet a través de conexiones eléctricas.
Así que ya lo sabes, mejor es prevenir que lamentar: apagar el router por las noches no te tomará más de 2 minutos. Tu salud es primero.




