Un grupo de internos protagonizó una protesta exigiendo mejoras en la alimentación diaria y medidas de prevención para no contagiarse del coronavirus en el penal de Andahuaylas, Apurímac.
El incidente se registró en el Pabellón 2 minutos después de servirse la cena y cuando el reloj marcaba poco más de las 18:30 horas.
Como consecuencia del hecho un agente del INPE habría resultado con una herida en la frente, sin registrarse lesionados por el lado de los reclusos.
Desde el exterior podía escucharse los gritos exigiendo la presencia de representantes del Ministerio Público, Defensoría del Pueblo y medios de comunicación nacional con el propósito de dar a conocer la situación en que encuentran.
Durante los momentos más tensos se observó una columna de humareda que salía del establecimiento penitenciario al parecer resultados de objetos quemados por los protestantes.
Mientras todo esto sucedía un fuerte contingente policial se desplazaba por los exteriores del penal acordonando la zona.
Se conoció también que sus reclamos fueron por presuntos malos manejos en la adquisición de alimentos y raciones de mala calidad en contubernio con el proveedor, mejor atención médica, celeridad en los procesos judiciales, entre otros pedidos más.
Se estima que el penal de Andahuaylas alberga a la fecha una población cercana a los 600 internos en situación de hacinamiento. En abril del 2019 un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo contabilizó 439 reclusos, entre hombres y mujeres.
Bordeando la medianoche los representantes de las entidades presentes y delegados de los internos firmaron un acta de acuerdos con sus principales demandas que serán transmitidas a las autoridades del Gobierno Nacional.
Cabe precisar que el día de hoy en horas de la mañana exigía la presencia de los medios de comunicación local y nacional para que pudieran dar a conocer sus demandas.

