Anuncias movilizaciones y plantones
Un amplio sector de la población de Abancay se ha mostrado en desacuerdo con la demolición de la infraestructura actual del Hospital Guillermo Díaz de la Vega (HRGDV) en el marco del megaproyecto de reconstrucción promovido por el PRONIS y el Gobierno Regional de Apurímac. Los ciudadanos, incluidos trabajadores del hospital, representantes de la Dirección Regional de Salud (Diresa) y diversas organizaciones civiles, argumentan que la infraestructura actual sigue siendo crucial para la atención de salud en la región, y que su destrucción no es la única solución viable.
Este viernes pasado, se celebró una importante reunión en la Casa de la Cultura, a la que asistieron el alcalde de Abancay, Raúl Peña Sánchez, personal de salud del hospital, miembros de la Diresa y varias organizaciones civiles. Durante el encuentro, una parte de los participantes propuso la compra de un nuevo terreno para la construcción de un hospital de categoría III-I, adecuado a las necesidades de la región, mientras que sugirieron que el HRGDV podría seguir funcionando como un hospital de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios de salud durante la transición.
Además, el alcalde Raúl Peña Sánchez ofreció un terreno municipal, donde operaba actualmente el camal, como una posible ubicación para el nuevo hospital. Peña Sánchez solicitó que se inicien de inmediato los estudios de viabilidad para evaluar esta opción, con el fin de determinar si es un lugar adecuado para la construcción del nuevo hospital sin tener que demoler la infraestructura actual.
A pesar de estas propuestas, los opositores al proyecto siguen defendiendo la necesidad de una consulta más amplia y participativa, al considerar que la demolición de la infraestructura actual no es la única alternativa. «Queremos un hospital moderno, pero no a costa de perder lo que ya tenemos. La infraestructura actual puede ser rehabilitada y puesta en condiciones, no destruida», señaló uno de los organizadores de la movilización que se llevará a cabo este martes 26 de noviembre en Abancay.
El PRONIS, por su parte, ha mantenido que el HRGDV se encuentra en una situación crítica, habiendo sido declarado en emergencia debido a su deterioro, lo que imposibilita garantizar una atención de salud de calidad. Desde esta perspectiva, se considera que la demolición es la única forma de asegurar un hospital adecuado a las necesidades de la región.
La movilización programada para este martes 26 de noviembre reflejará el malestar y la preocupación de la comunidad, que exige que sus voces sean escuchadas antes de tomar decisiones definitivas sobre el futuro del hospital.
(La RED)

