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PERROS SIN SUPERVISIÓN RECORREN LAS CALLES DE ANDAHUAYLAS Y GENERAN PREOCUPACIÓN

La tenencia responsable, la esterilización y la identificación de mascotas son claves para prevenir accidentes y proteger tanto a los animales como a los vecinos.

La presencia de perros que deambulan sin supervisión por las calles de Andahuaylas plantea un desafío para la convivencia ciudadana y la protección animal. Esta situación puede exponer a las mascotas a accidentes de tránsito, enfrentamientos con otros animales y diferentes peligros en la vía pública; asimismo, podría generar situaciones de riesgo para peatones, ciclistas y conductores.

La preocupación gira en torno a la tenencia responsable de animales domésticos y al papel que deben cumplir los propietarios para evitar que sus mascotas permanezcan en la calle sin vigilancia. Aunque algunos perros pueden desplazarse tranquilamente por determinados sectores, la falta de supervisión puede dar lugar a incidentes inesperados, especialmente en zonas con circulación vehicular o gran afluencia de personas.

En una ciudad como Andahuaylas, donde la convivencia en los espacios públicos requiere la participación de vecinos, propietarios de mascotas y autoridades, resulta importante fortalecer las acciones de prevención, educación y protección animal.

UNA MASCOTA SIN SUPERVISIÓN TAMBIÉN ESTÁ EXPUESTA AL PELIGRO

Permitir que un perro salga de casa y recorra las calles sin acompañamiento puede parecer una práctica habitual para algunos propietarios. Sin embargo, esta conducta puede tener consecuencias que no siempre se consideran antes de abrir la puerta del domicilio.

Uno de los principales peligros es el tránsito vehicular. Un animal que cruza repentinamente una avenida o aparece entre vehículos estacionados puede ser atropellado. Además del daño que podría sufrir la mascota, una maniobra brusca para evitar el impacto puede ocasionar otros accidentes.

También existe la posibilidad de que los perros persigan a peatones, ciclistas u otros animales. Aunque no todos los perros que circulan por la vía pública muestran conductas agresivas, una reacción por miedo, estrés o defensa territorial puede generar momentos de tensión y, en determinadas circunstancias, lesiones.

Los enfrentamientos entre animales constituyen otro riesgo. Cuando varios perros coinciden en una misma zona sin supervisión, pueden producirse disputas por territorio, alimento o interacción con otros animales. Estas situaciones pueden terminar en heridas y requerir atención veterinaria.

A ello se suma la exposición a enfermedades, parásitos, condiciones climáticas adversas y la posibilidad de que los perros se pierdan o no logren regresar a sus hogares.

LA RESPONSABILIDAD COMIENZA EN CASA

Tener un perro implica asumir obligaciones que van más allá de proporcionarle comida, agua y afecto. La protección de una mascota requiere cuidados permanentes, atención veterinaria, vacunación, identificación y condiciones adecuadas para evitar que permanezca sin control en espacios públicos.

Los propietarios deben procurar que sus animales permanezcan en ambientes seguros y, cuando salgan a pasear, hacerlo bajo supervisión y con las medidas de control apropiadas.

La identificación mediante placa o microchip, cuando esté disponible, también puede facilitar la localización del propietario si el animal se extravía. Del mismo modo, la esterilización responsable puede contribuir a prevenir camadas no planificadas y reducir el número de animales que terminan en situación de abandono.

Es importante diferenciar entre un perro que tiene propietario, pero circula sin supervisión, y un animal que realmente se encuentra abandonado o perdido. Cada situación requiere una respuesta adecuada y coordinada, sin recurrir a medidas que pongan en peligro la integridad de los animales.

MUNICIPALIDAD Y CIUDADANÍA: UNA TAREA COMPARTIDA

Frente a esta problemática, las autoridades municipales pueden contribuir mediante campañas de sensibilización, orientación a los propietarios, identificación de animales extraviados y coordinación con los servicios veterinarios y las organizaciones de protección animal.

También resulta pertinente evaluar, dentro de las competencias municipales y conforme a la normativa vigente, medidas para promover la tenencia responsable y atender los casos de animales que representen un riesgo para la seguridad o que necesiten protección.

La aplicación de eventuales sanciones debe sustentarse en las disposiciones legales y ordenanzas correspondientes, con procedimientos adecuados y respeto por el bienestar animal. Por ello, antes de atribuir responsabilidades o anunciar multas específicas, es necesario verificar la regulación aplicable en la jurisdicción.

La participación vecinal puede complementar estas acciones. Informar responsablemente sobre perros aparentemente perdidos, comunicar situaciones de peligro a las autoridades competentes y promover el diálogo con los propietarios son alternativas que permiten abordar el problema sin fomentar el maltrato ni la confrontación.

PREVENIR EL ABANDONO Y PROMOVER LA ESTERILIZACIÓN

a presencia de perros en las calles no debe abordarse únicamente desde la preocupación por los posibles accidentes. También es necesario considerar las causas que pueden llevar a un animal a permanecer sin supervisión, como la falta de control de sus propietarios, la pérdida de mascotas, el abandono y la reproducción no planificada.

Por ello, las campañas de esterilización, vacunación, adopción responsable e identificación constituyen herramientas importantes para reducir los riesgos y mejorar las condiciones de vida de los animales.

La educación ciudadana cumple un papel fundamental. Desde el hogar y las instituciones educativas se puede fomentar el respeto por los animales, el cumplimiento de las obligaciones de los propietarios y la importancia de mantener una convivencia segura en los espacios públicos.

Cuando se detecta un perro que podría encontrarse perdido o en una situación de peligro, lo recomendable es comunicar el caso a los servicios municipales o a las organizaciones locales de protección animal, evitando perseguirlo, acorralarlo o intentar manipularlo si muestra señales de miedo o nerviosismo.

ANDAHUAYLAS NECESITA PREVENCIÓN Y TENENCIA RESPONSABLE

La presencia de perros sin supervisión en las calles representa una situación que merece atención, pero su solución requiere acciones sostenidas y no respuestas basadas en el rechazo o el maltrato.

La responsabilidad de los propietarios, la intervención de las autoridades y la colaboración de los vecinos pueden contribuir a prevenir accidentes, proteger a los peatones y garantizar mejores condiciones para los animales.

El objetivo debe ser una ciudad en la que las personas puedan transitar con tranquilidad y las mascotas reciban el cuidado que necesitan, sin quedar expuestas a los peligros de la vía pública.

La tenencia responsable no consiste en restringir innecesariamente a los animales, sino en garantizar su bienestar y evitar que la falta de supervisión los ponga en peligro a ellos mismos o a otras personas. En Andahuaylas, fortalecer esta cultura de cuidado y prevención es una tarea que involucra a toda la comunidad.

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