Carlos Iván Landa Kerschbaumer
En nuestro país ocurre cada cosa, que debemos estar preparados para no sorprendernos, ahora resulta que la nueva estrategia en la lucha contra el crimen organizado es generar nuevas convocatorias para formar efectivos que se sumen a los que ya existen, de manera que puedan participar del contingente de policías y puedan ofrecerle tranquilidad a los ciudadanos peruanos.
Aunque la publicación en el diario oficial El peruano, registra la decisión asumida por palacio de gobierno y el ministerio del interior, el tiempo que deben capacitarse los convocados a ser nuevos policías es muy corto apenas un año, las autoridades que están de acuerdo a la decisión política para que la policía de orden y seguridad sea realidad afirman que no podemos esperar 05 años.
Más allá de esto, la impotencia del ministro del interior es visible, no ha podido dejar de mostrar un rictus nervioso por los acontecimientos de violencia que ocurren cada día, pues está claro, que en los últimos tiempos la capital y sus distritos, ha sido tomada por indeseables criminales extranjeros que ingresan al país burlando medidas de seguridad y generando una serie de delitos.
Entre tanto, existe cierto malestar entre los policías en ejercicio público, habida cuenta que las remuneraciones que percibirán los nuevos custodios está por encima de los 2 mil soles, estipendios que en algunos casos superan a los que perciben algunos efectivos policiales, por lo cual en vez de saludarse la medida, policías de gran trayectoria empiezan a cuestionar la misma.
Pese a ello, el tema que existe es tan sensible, que el gobierno juega con audacia, en el objetivo de superar cualquier impedimento tras la decisión asumida y superar el costo social que establece tener descontenta a la policía por efectos de las diferencias salariales, quienes hemos observado tal escenario recordamos lo ocurrido en 1975 tras la huelga policial, se debe tener pies de plomo.
En la actualidad, donde los asesinatos por encargo se han incrementado y la policía se muestra impotente para evitar que se produzcan más muertes, la solución que plantea el ministro del Interior es apostar por nuevos integrantes que se incorporen al servicio, por lo cual la policía nacional constituirá un nuevo departamento en su organización; la policía de orden y seguridad.
Es tan urgente crear esta especialidad policial, que hasta alcaldes como Carlos Bruce, exigen su aplicación dentro de la policía nacional, habida cuenta que el tiempo avanza y la delincuencia crece sin que se pueda apresar a los autores de homicidios que se perpetran a cualquier hora del día contra víctimas inocentes, incluso utilizando moto-car o moto-taxis como medio de transporte.
Empero, apenas se conocieron las características de la nueva gestión policial, los congresistas salieron a cuestionar la medida, o por lo menos, pedir explicaciones de qué se trata esta decisión, tras ello, el ministro asistió al legislativo para dar detalles sobre el tema, indicando que una policía de orden y seguridad no es nueva en el quehacer del rubro, porque en otros países ya participan.
Así las cosas, quienes apoyen la disposición deben tener en claro, que una vez más el gobierno de Dina Boluarte apela a la improvisación para asumirla, bajo sugerencia de su ministro, por lo cual no debemos esperar grandes soluciones, lo debatible es que los prospectos de policías sean parte de un circo romano, lo sensato sería que los novatos se canjeen haciendo labores administrativas.

