Estas plantas alucinógenas estaban escondidas en lugares estratégicos entre maizales acondicionados en surcos y regadíos con abundante agua. Cada plantón fue erradicado desde la raíz e incinerado con combustible.
Cabe señalar que tras la incineración de los plantones algunos moradores de la zona realizaron disparos al aire y lanzaron piedras con la finalidad de evitar la erradicación, sin embargo, la policía logró terminar su trabajo.
De acuerdo a las últimas informaciones que se ha podido recabar, se presume que la droga sería vendida en Andahuaylas y tendría micro-comercializadores que colocaban la droga en colegios y discotecas del valle.
Erradican más de 10 hectáreas de marihuana

