Una producción de JPMSamSfilms
El éxito obtenido por “El plenilunio: El terror que acecha” confirma que existe un creciente interés por historias que dialogan con las tradiciones culturales, las leyendas y los imaginarios colectivos desde perspectivas contemporáneas.
En un contexto donde el cine regional peruano continúa abriéndose paso con propuestas cada vez más sólidas y originales, el cortometraje El plenilunio: El terror que acecha, dirigido por el cineasta Mario Samamé Saavedra, suma un nuevo logro a su creciente trayectoria artística. La reciente selección oficial de la obra en el Festival de Cine La Incontrastable (FESTCI), realizado en la ciudad de Huancayo, representa un importante reconocimiento para una producción que ha logrado combinar elementos del terror, la tradición oral, la memoria histórica y la identidad cultural en una propuesta cinematográfica de notable calidad.
Este nuevo reconocimiento adquiere especial relevancia debido al prestigio y a la filosofía que caracteriza al Festival de Cine La Incontrastable. Más que un espacio de exhibición audiovisual, FESTCI se ha consolidado como una plataforma de formación, diálogo e intercambio cultural que busca fortalecer la identidad andina mediante el cine. Sus organizadores consideran que el séptimo arte constituye una poderosa herramienta de transformación social, capaz de generar reflexión, construir audiencias y promover el surgimiento de nuevos talentos. En ese escenario, la inclusión de El plenilunio: El terror que acecha dentro de la selección oficial de la categoría Animación constituye una validación significativa de la calidad artística y narrativa alcanzada por la producción.
La proyección del cortometraje, realizada el pasado 3 de mayo en el Cine Club Incontrastable de Huancayo, permitió que nuevos públicos conocieran una historia que trasciende las convenciones tradicionales del género de terror. Lejos de limitarse a los recursos habituales del miedo, la obra explora temas vinculados con la persistencia de los mitos, la transmisión intergeneracional de las historias y la manera en que ciertas formas de violencia parecen repetirse a lo largo de la historia bajo diferentes rostros.
Este reciente reconocimiento llega semanas después de otro importante logro obtenido por la producción. En marzo de 2026, El plenilunio: El terror que acecha, bajo el sello de JPMSamSfilms, fue distinguido con el premio a Mejor Cortometraje en Redes durante el Festival y Concurso de Cortometrajes Leyendas Peruanas, organizado por Cine Miedo Perú en la ciudad de Arequipa. Aquella premiación representó una primera gran confirmación de la acogida que la obra estaba generando entre especialistas y aficionados al cine fantástico y de terror.
Sin embargo, la selección oficial en FESTCI supone un paso adicional dentro del proceso de consolidación del cortometraje. Mientras el galardón obtenido en Arequipa destacó el impacto de la obra en plataformas digitales y espacios de difusión alternativa, la participación en un festival enfocado en el desarrollo cultural y cinematográfico amplía considerablemente su alcance y fortalece su posicionamiento dentro del circuito audiovisual nacional.
Detrás de este crecimiento se encuentra el trabajo minucioso y comprometido de un equipo de producción que ha sabido convertir una idea ambiciosa en una propuesta cinematográfica coherente y atractiva. Uno de los aspectos más destacados de El plenilunio: El terror que acecha es precisamente la coordinación entre las diferentes áreas creativas involucradas en el proyecto.
La dirección de Mario Samamé Saavedra evidencia una clara intención de construir una atmósfera inquietante sin depender exclusivamente de los sobresaltos o los efectos visuales convencionales. El realizador apuesta por una narrativa pausada, donde el suspenso se construye progresivamente mediante el uso del simbolismo, la ambientación y la carga psicológica de los personajes. Esta visión permite que el relato adquiera profundidad y que el espectador se involucre emocionalmente con los acontecimientos que se desarrollan en pantalla.
Un papel igualmente fundamental corresponde al escritor e investigador José Antonio Samamé Saavedra, quien participó como guionista principal del proyecto. Su aporte fue decisivo en la estructuración narrativa de una historia compleja que abarca distintos periodos históricos y espacios geográficos. La construcción del guion logra articular con naturalidad episodios separados por siglos, manteniendo la unidad temática alrededor de la figura central del licántropo y de la permanencia del mal a través del tiempo.
La labor del guionista también se refleja en la riqueza simbólica del relato. Más allá de presentar una criatura sobrenatural, la historia convierte al hombre lobo en una metáfora de las violencias heredadas, de los traumas colectivos y de los fantasmas históricos que continúan manifestándose en distintas épocas. Esta dimensión interpretativa enriquece notablemente la propuesta y la diferencia de otras producciones centradas únicamente en el entretenimiento.
La sinopsis del cortometraje revela una estructura narrativa particularmente ambiciosa. La historia se inicia en el siglo XVIII, cuando un ser maldito abandona Francia rumbo al continente americano ocultando su verdadera naturaleza. Convertido en una criatura condenada a sobrevivir entre los hombres, el personaje atraviesa generaciones enteras dejando una estela de muerte cada vez que la luna llena domina el cielo. Posteriormente, la narración se traslada a los bosques de Oregón en 1948. Allí, un anciano escucha noticias radiales sobre una misteriosa bestia que aterroriza la región. Mientras comparte relatos infantiles con su nieta, la frontera entre ficción y realidad comienza a desvanecerse cuando la amenaza sobrenatural invade su propio hogar.
Asimismo, resulta destacable la apuesta de JPMSamSfilms por desarrollar proyectos cinematográficos alejados de los circuitos tradicionales de producción centralizados en Lima. La productora ha demostrado que es posible generar contenidos competitivos desde las regiones, fortaleciendo la descentralización cultural y contribuyendo al surgimiento de nuevas voces dentro del panorama audiovisual peruano.
El éxito obtenido por El plenilunio: El terror que acecha confirma que existe un creciente interés por historias que dialogan con las tradiciones culturales, las leyendas y los imaginarios colectivos desde perspectivas contemporáneas. La combinación de elementos históricos, fantásticos y simbólicos permite que la obra conecte tanto con los aficionados al género de terror como con aquellos espectadores interesados en propuestas de mayor profundidad temática.
Con la selección oficial en el Festival de Cine La Incontrastable, el cortometraje continúa ampliando su presencia en importantes espacios culturales del país. Este nuevo reconocimiento no solo destaca la calidad artística de la obra, sino también el esfuerzo de un equipo de producción que ha sabido construir una propuesta sólida, original y técnicamente cuidada. Todo indica que El plenilunio: El terror que acecha seguirá consolidándose como una de las producciones regionales más interesantes del panorama cinematográfico peruano contemporáneo, demostrando que el talento, la creatividad y el compromiso pueden abrirse camino y obtener reconocimiento más allá de cualquier frontera geográfica.

