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EL CAMINO

Es la sociedad la que nos forma a su imagen, nos llena de creencias religiosas, políticas y morales que controlan nuestras acciones

Émile Durkkeim

La mayoría de las personas seguimos este sendero de la vida en sociedad que muy bien lo definió en esta frase el famoso sociólogo francés, considerado como uno de los fundadores de la disciplina sociológica.

Ahora, es muy probable que existan personas menos “formadas” a esta imagen, y que de alguna manera logran distanciarse del molde, yo en lo personal no conozco alguien que pueda decir que efectivamente es una persona liberada de los prejuicios sociales. Muchos jóvenes tratan de serlo pero sin éxito, sin una base que sustente su aventura de rebeldía. Pero si uno observa con detenimiento las obras y vida de personajes célebres o no tan “celebres”, vemos que efectivamente existieron personas que lograron de una u otra forma apartarse del molde social.

Uno que resalta especialmente en este apartado es el escritor Charles Bukowski, conocido también por muchos como “chinasky”, los que han tenido la oportunidad de conocerlo a través de sus escritos sabrán el porqué del apelativo. Bukowsky tuvo pues una amplia llegada en la juventud de los años 80´s, ahora no estoy muy seguro si al menos algunos jóvenes sepan o conozcan de él, aun que, no sé si sea bueno recomendarlo porque su modo de vida no resulta para nada un ejemplo, así que muchos podrían entenderlo mal y seguir un ejemplo que no es.

Una de las frases que representa su heterodoxia es pues la siguiente:

“siempre he admirado al malo, al forajido, al hijo de puta, me gustan los hombres desesperados, no me gustan las leyes, la moral, las religiones, las reglas, no me gusta dejarme moldear para la sociedad”

Esto no es una llamado al libertinaje ni mucho menos a vivir en ausencia de toda autoridad, sino más bien, dentro de todo esto es repensar que muchas convenciones sociales son normas que lastimosamente no conducen a nada o bien solo favorecen a ciertos grupos, Wilde decía: “la desobediencia es la virtud original del hombre. Mediante la desobediencia y la rebelión se ha realizado el progreso”. Esta desobediencia tiene que estar fuertemente cimentada en razones que den lugar a una nueva concepción de lo que se tenía antes. Esto no es pues simplemente no hago caso y soy un rebelde, para nada, por ahí no va la cosa.

No quiero terminar este articulo sin recordar a uno de los más grandes contraculturales de nuestro país, y que es realmente gratificante el haberlo tenido entre nosotros, me refiero nada menos que al gran Marco Aurelio Denegri.

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