Pobladores de Piscoya y Huancapampa alertan sobre acumulación de desmontes junto a la quebrada Parcca y piden inspección de las autoridades.
Una preocupación ambiental y productiva ha sido expresada por pobladores de las comunidades campesinas de Piscoya y Huancapampa, en el distrito de Pocohuanca, provincia de Aymaraes, quienes denuncian la presunta realización de actividades mineras artesanales en sectores próximos a la quebrada Parcca, una fuente de agua utilizada para el riego de terrenos agrícolas.
De acuerdo con los comuneros, la quebrada constituye un recurso importante para las familias de ambas comunidades, debido a que sus aguas son utilizadas en actividades agrícolas que comprenden decenas de hectáreas de terrenos productivos.
Los pobladores sostienen que, en las inmediaciones de la fuente de agua, se habría producido la acumulación de desmontes y otros materiales asociados a las actividades extractivas que presuntamente se desarrollan en el sector.
La situación ha generado preocupación entre los agricultores, quienes temen que estos materiales puedan llegar a afectar la calidad del recurso hídrico y, con ello, generar consecuencias sobre las actividades agrícolas que dependen de la quebrada Parcca.
Según los testimonios recogidos entre los comuneros, la preocupación habría sido comunicada desde el año pasado a la Dirección Regional de Energía y Minas (DREM), la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y la Municipalidad Distrital de Pocohuanca. Sin embargo, los pobladores sostienen que, hasta la fecha, no se habrían adoptado medidas concretas que permitan despejar sus dudas sobre las condiciones en las que se desarrollan las actividades denunciadas.
Uno de los comuneros, quien solicitó mantener su identidad en reserva por temor a posibles represalias, manifestó que la preocupación por la quebrada Parcca es compartida por pobladores de Piscoya y Huancapampa.
El poblador también señaló que existirían denuncias ante el Ministerio Público y expresó su preocupación por la situación que, según su versión, estarían afrontando los comuneros que reclaman por la protección de la fuente de agua.
PIDEN INSPECCIÓN EN LA ZONA
Ante esta situación, los pobladores solicitaron a las entidades competentes realizar una inspección técnica en el lugar, verificar las condiciones en las que se desarrollarían las actividades mineras y determinar si estas cuentan con las autorizaciones correspondientes y cumplen con las disposiciones ambientales y de protección de los recursos hídricos.
Asimismo, pidieron que se evalúe técnicamente la situación de la quebrada Parcca y se determine si existe algún impacto sobre la calidad del agua o sobre las áreas agrícolas que dependen de este recurso.
Las imágenes registradas por los propios pobladores muestran acumulación de desmontes y otros materiales en sectores próximos a la quebrada. No obstante, la existencia de estos materiales, por sí sola, no permite determinar que se haya producido contaminación del recurso hídrico, por lo que corresponde a las autoridades competentes realizar los análisis e inspecciones técnicas necesarias.
La preocupación de los agricultores se centra principalmente en la importancia que tiene la quebrada para la producción agrícola y en la necesidad de garantizar que el recurso hídrico mantenga condiciones adecuadas para los usos autorizados.
En ese sentido, los comuneros consideran necesario que las instituciones responsables actúen de manera coordinada para verificar la situación, brindar información a la población y adoptar las medidas que correspondan si se detectan incumplimientos o afectaciones.
La actividad minera artesanal, al igual que cualquier actividad extractiva, debe desarrollarse dentro del marco legal y bajo las condiciones ambientales y administrativas que correspondan. Por ello, será necesario determinar mediante una evaluación oficial la situación de las operaciones denunciadas y su eventual impacto sobre la quebrada.
Hasta el momento, las afirmaciones sobre una posible contaminación del agua corresponden a la preocupación y denuncia de los pobladores y no constituyen una conclusión técnica. Cualquier afectación ambiental deberá ser confirmada o descartada mediante estudios, inspecciones y análisis realizados por las entidades competentes.
Los comuneros de Piscoya y Huancapampa esperan que las autoridades atiendan su pedido y realicen una intervención que permita esclarecer la situación, proteger el recurso hídrico y garantizar condiciones adecuadas para la continuidad de las actividades agrícolas de las comunidades.
Fte: Gaceta del Aire

