Vecinos ampayaron a burgomaestre aparentemente borracho en jarana
Gran malestar social viene generando las imágenes donde se ve al alcalde de Huancarama (Andahuaylas) festejar el tradicional “Día de Los Compadres”, haciendo caso omiso a las restricciones por la COVID-19 y la alerta del Omicrón en Apurímac y otras mortales variantes de este virus que viene generando miles de muertes en el país.
Así como lee, estimados lectores, mientras que las personas común y corriente acatamos las normas sanitarias dictadas a inicios de este año, el burgomaestre Máximo Céspedes Gaspar sacó la casa por la ventana y festejó con licor y con una gran concurrencia de personas esta célebre fecha en el calendario.
“FRITO PESCADITO”
Durante un operativo COVID, personal de la Comisaría PNP de Huancarama intervino una reunión social que se realizaba por las inmediaciones del centro de dicho distrito andahuaylino.
No obstante, la fiesta tenía como anfitrión nada menos que a la primera autoridad de Huancarama, quien fue descubierto feliz como una lombriz, aparentemente ebrio y secundado por trabajadores de las diversas áreas de su municipio y vecinos, tal como se ve en diversas fotografías tomadas por la población.
Tras notar la presencia de los uniformados, al burgomaestre se le acabó el júbilo, incluso, se mostró “indignado” porque se acababa la celebración y habían comprado harta cerveza.
A REGAÑADIENTES A LA COMISARÍA
Durante el proceso de identificación, las autoridades verificaron que efectivamente el alma de la fiesta era el alcalde, que no solo participaba, sino también quebrantaba el estado de emergencia sanitaria, ya que, como se sabe, se encuentra suspendida todo tipo de actividad social a raíz de la pandemia del SARS-CoV-2.
Asimismo, los policías procedieron a trasladar al burgomaestre y sus “acompañantes” a la comisaría, en eso, Céspedes intentó resistirse a la orden de los guardias y trató de sacar el caso por la tangente, narraron testigos.
Pero a la policía se le respeta y, a pesar de sus quejas y oposiciones, el alcalde y los otros fueron llevados a la delegación, donde fue sancionado severamente, tal como manda la ley.
Este lamentable caso fue conocido gracias a las fotografías que tomaron ciudadanos indignados por la pésima conducta del primer vecino de Huancarama; las imágenes comenzaron a circular en redes sociales y han generado una ola de justificable indignación en la población andahuaylina.

