Más de cinco horas de caminata con una camilla reavivan el debate sobre las brechas en el acceso a la salud en las comunidades más alejadas del país.
Diario Expresión. En los lugares más alejados del país, donde las carreteras aún no llegan y los servicios de salud son limitados, una emergencia médica puede convertirse en una carrera contrarreloj. Esta vez, la escena se vivió en la comunidad de Mollebamba-Oronccoy, provincia de La Mar, región Ayacucho, donde un paciente tuvo que ser trasladado en una camilla durante más de cinco horas por caminos accidentados para acceder a atención médica.

Las imágenes del recorrido, difundidas por pobladores de la zona, muestran el enorme esfuerzo realizado por comuneros que, uniendo fuerzas, cargaron la camilla por trochas, pendientes y senderos de difícil acceso. Para ellos, no había otra alternativa frente a la urgencia de la situación.
De acuerdo con los testimonios de los habitantes, la comunidad continúa enfrentando serias limitaciones para acceder a servicios básicos. Señalan que la falta de vías adecuadas dificulta el ingreso de ambulancias y retrasa la atención de pacientes que requieren asistencia inmediata.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa las diferencias que aún existen entre las zonas urbanas y rurales en materia de infraestructura y acceso a los servicios públicos. Mientras en algunos lugares la atención médica puede obtenerse en pocos minutos, en comunidades alejadas cada kilómetro recorrido representa un desafío que puede resultar decisivo.
Los pobladores manifestaron que esperan una mayor atención de las autoridades competentes para fortalecer la infraestructura vial y los servicios de salud en la zona, con el propósito de que situaciones similares puedan ser atendidas de manera más rápida y segura.
Más allá de las cifras y los anuncios, la escena deja una imagen difícil de ignorar: hombres y mujeres avanzando durante horas con una camilla sobre sus hombros, impulsados únicamente por la esperanza de que el paciente llegue con vida a un establecimiento de salud.
Para las familias de Mollebamba-Oronccoy, el acceso a la atención médica continúa dependiendo, en muchos casos, de la solidaridad de la propia comunidad. Su experiencia refleja la realidad que enfrentan diversas poblaciones rurales del país, donde cada emergencia pone a prueba la resistencia, la organización comunal y la necesidad de seguir cerrando las brechas en salud e infraestructura.



