La unidad sufrió una falla mecánica cuando retornaba de trasladar a un paciente al Hospital Antonio Lorena del Cusco
Una falla mecánica registrada en una ambulancia del Hospital Guillermo Díaz de la Vega de Abancay volvió a poner sobre la mesa la importancia de garantizar el adecuado mantenimiento de las unidades destinadas al traslado de pacientes y atención de emergencias.
El incidente ocurrió cuando la ambulancia de placa EUD-226 retornaba hacia Abancay, luego de culminar una referencia médica al Hospital Antonio Lorena. De acuerdo con la información proporcionada, el vehículo sufrió un desperfecto mecánico en el sector de Occoruro, situación que impidió continuar el viaje y dejó temporalmente varado al personal de salud que se encontraba a bordo.
Según la versión difundida por los trabajadores, tras cumplir con el traslado del paciente al establecimiento de mayor complejidad, el equipo realizó una breve parada para ingerir alimentos. Al intentar reanudar el recorrido, la unidad presentó una falla en el sistema de hidrolina de vacío, lo que imposibilitó su desplazamiento y obligó al personal a solicitar apoyo para atender la emergencia mecánica.
El hecho no dejó personas lesionadas; sin embargo, generó preocupación entre los integrantes del equipo de salud, quienes señalaron que una situación similar, de presentarse durante el traslado de un paciente o en plena atención de una emergencia, podría comprometer la continuidad del servicio y la respuesta oportuna ante casos de alta complejidad.
Los trabajadores consideraron que este incidente pone de manifiesto la necesidad de reforzar los programas de mantenimiento preventivo y correctivo de las ambulancias, debido a que estos vehículos cumplen un rol esencial en la referencia de pacientes hacia hospitales especializados y en la atención de emergencias dentro y fuera de la provincia.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades competentes para evaluar el estado mecánico de las unidades que integran la flota del hospital y adoptar las acciones que permitan garantizar su operatividad. Indicaron que mantener los vehículos en condiciones óptimas contribuye tanto a la seguridad del personal de salud como a la continuidad de la atención que requieren los pacientes.
Hasta el momento, la dirección del Hospital Guillermo Díaz de la Vega no había emitido un pronunciamiento oficial sobre el desperfecto reportado ni sobre las medidas que podrían adoptarse tras lo ocurrido. En ese contexto, se espera que las evaluaciones técnicas permitan determinar el origen de la avería y las acciones necesarias para prevenir situaciones similares.
El incidente también reabre el debate sobre la importancia de fortalecer la capacidad operativa del sistema de transporte asistencial, especialmente en regiones donde las referencias médicas hacia hospitales de mayor complejidad implican recorrer largas distancias y contar con vehículos plenamente operativos resulta fundamental para garantizar una atención segura y oportuna.



